Los indicadores económicos de España se derrumbaron en 2008: empleo, creación de empresas, inversión… El indicador de exportaciones se vino abajo también en 2009. Sin embargo, ya en 2010 se empezó a recuperar el sector exterior, y desde entonces las exportaciones no han abandonado la senda ascendente, lo que permitió a España mitigar el impacto de la crisis.

Según las cifras del Instituto de Comercio Exterior (ICEX), las exportaciones españolas de bienes pasaron de caer un 15% en 2009, a crecer un 15% en 2010. Una de las razones de esta recuperación fue el esfuerzo de las empresas españolas por compensar en el exterior la caída de la economía española. Si en 2008 las exportaciones de bienes tenían un valor de 189.228 millones de euros, en 2009 cayeron a 159.889 millones, para recuperarse en 2010 (186.780 millones) y en 2011 (215.230 millones), según los datos del ICEX. En 2018, las ventas al exterior alcanzaron el récord de 285.024 millones de euros (un 24% del PIB). Este dato, junto con el buen comportamiento de las exportaciones de servicios, ha permitido romper la tendencia de la economía española a acumular déficit en la balanza por cuenta corriente durante las etapas expansivas.

Durante esta fase de recuperación, la economía española ha mantenido un saldo positivo en su balanza por cuenta corriente, lo que refleja, por un lado, la mayor competitividad exterior de las empresas españolas y, por otro, la menor dependencia energética, que se redujo ocho puntos entre 2008 y 2016.

El patrón español de exportaciones de bienes está considerablemente especializado: destacan las exportaciones de automóviles y componentes de automoción, debido a las plantas de producción que los principales fabricantes mundiales tienen en España. Asimismo, son destacables las exportaciones de bienes de alimentación. Cabe mencionar el sector vinícola, ya que España exporta 22,1 millones de hectolitros de vino al año, lo que le convierte en el mayor exportador del planeta, por delante de Francia, Italia y Estados Unidos. España es una de las principales potencias vinícolas del mundo, con un 13% de la superficie mundial dedicada a viñedos, dato sitúa a nuestro país por delante de China, Francia, Italia y Turquía, según el Observatorio Español de los Mercados de Vino.

Diversificación geográfica

Durante los años de crisis, España también logró diversificar sus exportaciones desde el punto de vista geográfico, reforzando su presencia en mercados de fuera de la Unión Europea. Asimismo, el número de exportadores regulares, es decir, de empresas que han exportado durante cuatro años consecutivos, aumentó un 30% entre 2006 y 2016, según la “Visión General de España” publicada en noviembre de 2018 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Junto a las cifras referidas a la exportación de bienes, hay que mencionar el aumento de las exportaciones de servicios, ya que además del tradicional peso del sector turístico destaca el fuerte crecimiento de las exportaciones de alto valor añadido asociadas a la actividad de las grandes multinacionales españolas.

En definitiva, la economía española ha aprovechado la crisis económica para redefinir su presencia exterior y maximizar las oportunidades que le otorga en cuanto a acceso a mercados su posición geográfica y sus modernas infraestructuras.

España ha sido capaz de recuperar el terreno perdido frente a algunos de los socios tradicionales durante décadas, situándose en nuevos mercados. En estos años, las empresas españolas han vuelto a mostrar una capacidad de adaptación y de innovación sorprendente, contribuyendo al fortalecimiento de la economía española. El país cuenta hoy con multinacionales punteras en sectores extremadamente competitivos, infraestructuras avanzadas y una mano de obra cualificada y productiva.

Inversión extranjera

En cuanto a la inversión extranjera, España ha sido en los últimos años uno de los principales receptores del mundo. En 2017, ocupó la posición número 19 como receptor de inversión (19.000 millones de dólares). En términos de stock de inversión extranjera directa acumulada, España se situó en 2018 como la décima economía receptora (659.000 millones de dólares), según la OCDE

De una lista de 190 países del mundo, España ocupa el puesto número 30 por la facilidad para hacer negocios. Eso es lo que recoge el informe Doing Business del Banco Mundial. La prueba es que en España hay 11.880 filiales de empresas extranjeras, según los últimos datos facilitados por el INE para el año 2016. Las multinacionales extranjeras dan empleo a 1,4 millones de personas, un 7% de la población ocupada, según un informe preparado por Multinacionales por Marca España.

 

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