Ipsos y Real Instituto Elcano han publicado sendos informes que plasman el compromiso de los españoles para frenar el avance de este fenómeno, con cambios sustanciales en sus rutinas diarias.

 

 

Poco a poco, la preocupación por el cambio climático se ha ido abriendo paso entre las distintas poblaciones del mundo. De hecho, España es uno de los países en los que ha calado con mayor fuerza. Según el estudio Cambio climático y comportamiento del consumidor, un estudio elaborado por la empresa de investigación de mercados Ipsos junto al Foro Económico Mundial, nuestra población ha cambiado sus hábitos de consumo un 76% con el fin de mitigar los efectos de este proceso.

Para el desarrollo de este trabajo se ha realizado un sondeo a cerca de 20.000 personas de 28 países diferentes. De todos ellos, el que mejor nota saca es India, con un 88%, mientras que España ocupa el octavo lugar, por delante de potencias como Reino Unido, Francia o Alemania. Y también de economías históricamente más concienciadas en este ámbito, como Suecia o Nueva Zelanda.

Los principales aspectos en los que los españoles han variado sus comportamientos en mayor medida están relacionados con un menor gasto de agua y de energía, con el reciclaje y la reutilización de productos y con el uso de electrodomésticos de bajo consumo. Por el contrario, aún queda bastante margen de mejora en el uso racional de medios de locomoción no contaminantes y en el fomento del transporte público.

 

Una conciencia ambiental elevada

 

La preocupación de nuestra población también se refleja en estudios como el listado elaborado por el Pew Research Center, que asegura que el 81% de los españoles cree que el cambio climático es una amenaza grave para el planeta. En ello coincide el Real Instituto Elcano en su informe Los españoles ante el cambio climático. El trabajo, basado en las respuestas recogidas de 1.000 entrevistas, confirma que nuestra conciencia ambiental es media-alta y que son pocos los que niegan la existencia del cambio climático. En total, un 97% cree que el proceso existe y un 92% asegura que los humanos son los principales responsables de que esté ocurriendo.

Este texto indica que, a título individual, las acciones con impacto significativo más extendidas son la separación de residuos, el secado al aire libre de la ropa y la reducción en el consumo de carne. Por otro lado, más del 90% de los entrevistados  está de acuerdo con que se dedique parte de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) a compensar los daños causados por este fenómeno.

Especialmente creen que sería positivo utilizar esos fondos para aumentar el capital natural de España a través de la reforestación y la limpieza de bosques. Además, el 57% de los consultados coincide en que estaría dispuesto a pagar más por el impuesto de circulación de su vehículo para evitar los impactos del cambio climático.

Por otra parte, la gran mayoría de los entrevistados se muestra conforme con que España tenga una ley que regule el cambio climático y la transición energética. Hay un gran apoyo al establecimiento de objetivos climáticos sectoriales y a la inclusión de un objetivo de neutralidad en las emisiones de dióxido de carbono. Y también se apoya el establecimiento de un comité científico capaz de hacer recomendaciones para la adopción de objetivos climáticos.

 

Lucha contra el negacionismo

 

Aunque el compromiso de los españoles es mayoritario, existen corrientes negacionistas impulsadas por ciertos grupos de poder, cuyos mensajes impactantes buscan que se le dé la espalda a las evidencias que demuestran el avance del cambio climático. Para hacer frente a este proceder, son habituales eventos diversos que forman e informan sobre ello.

Un ejemplo lo encontramos en la pasada Cumbre del Clima (COP25), con encuentros como Desinformación y negacionismo del cambio climático, organizado por la Secretaría de Estado de la España Global. En él se puso de relieve, entre otros aspectos, el hecho de que España se encuentre entre los 12 mejores países del mundo en cuanto a salud medioambiental y vitalidad ecológica, según el Environmental Performance Index (EPI) de la Universidad de Yale.

Así las cosas, España se posiciona como uno de los países del mundo con mayor interés en frenar el cambio climático. No sólo por estar en la lista de mayores damnificados a largo plazo, según la ONU, sino por la responsabilidad social que todos los españoles hemos adoptado ante tamaña situación.

 

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