El avance de la mujer en España es imparable. En cuarenta años de democracia, la presencia e influencia femenina en todos los ámbitos ha permitido, además de una transformación de la sociedad, que nuestro país sea hoy día un referente mundial en igualdad de género y en la lucha contra el machismo, convirtiéndolo en uno de los mejores lugares donde ser mujer.

En concreto, según el índice Women, Peace & Security Index (2017-2018) de la Universidad de Georgetown y el Peace Research Institute de Oslo, España es el quinto mejor país para nacer mujer de un total de 153 Estados analizados (que cubren el 98% de la población mundial). Con una puntuación de 8,6 sobre 10, solo le superan Islandia (8,86), Noruega (8,79), Suiza (8,71) y Eslovenia (8,61), y se sitúa por encima de países como Finlandia, Canadá, Suecia o Países Bajos.

Este estudio bianual clasifica a los países según tres grandes variables del bienestar de la mujer: integración (económica, social, política); justicia (leyes igualitarias y discriminación informal); y seguridad (en el hogar, en la comunidad y en la sociedad), a través de 11 indicadores. Entre sus conclusiones, el informe de WPSI asegura que las naciones son más pacíficas y prósperas cuanto mayor avance existe en igualdad de derechos y oportunidades.

Avance en todas las áreas de la sociedad

El progreso de la mujer en España es tangible en prácticamente todos los ámbitos de la sociedad. Especialmente importante ha sido su integración en el mercado laboral: si en 1978 solo trabajaban fuera de casa el 28,1% de las mujeres, hoy día lo hacen más del 53%, según los datos de la tasa de actividad del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En el ámbito político, España también ha logrado convertirse, en estos cuarenta años, en un referente de igualdad de género. Durante la anterior legislatura, ha sido el primer país del mundo con más mujeres en el Ejecutivo -11 de 17 ministerios, el 65%-, y tras las elecciones generales de abril de 2019, se ha convertido en el Estado de la Unión Europea con mayor presencia femenina en su Parlamento (47%), como recoge The Economist. Y todo ello cuando en 1978 las mujeres parlamentarias en España apenas suponían un 5% del total de las Cortes.

En algunos ámbitos, la presencia de la mujer ha superado a la del hombre: hay, por ejemplo, más mujeres que hombres graduadas en estudios superiores (53,3% en 2016, según Eurostat); el 53,2% de los miembros de la carrera judicial (jueces y magistrados) son mujeres; y las mujeres doctoras suponen un 51,6% del total, según datos de la OCDE (por encima de países como Dinamarca, Suecia, Austria, Noruega o Reino Unido).

La mentalidad de la ciudadanía española ha tenido mucho que ver en este avance femenino. España, junto a Canadá, es el país en el que menos porcentaje de la población (solo un 8%) cree que la mujer debe dedicarse a cuidar a los hijos y la familia, y no trabajar fuera, según el estudio de Ipsos Feminismo e igualdad de género en el mundo, de 2017. Según este mismo informe, España tiene el porcentaje más bajo de personas que creen que la mujer es inferior al hombre, un 7%, muy por debajo de otros países como Reino Unido, Francia, Bélgica, Alemania o Suecia. Aunque hay que seguir avanzando hasta lograr un 0% de personas que crean que la mujer es inferior, estos datos nos hacen ser, a día de hoy, una de las sociedades menos machistas del mundo.

A la vanguardia en legislación sobre igualdad

Pese al gran progreso de la mujer y de la sociedad en España, han sido y son necesarios esfuerzos legales, políticos y empresariales para seguir mejorando. El trabajo en este sentido también ha sido constante.

La aprobación de la llamada Ley de Igualdad en 2007 fue gran paso para España y un referente para otros países. Con un carácter transversal, establecía por primera vez estrategias de prevención y corrección para la discriminación por razón de sexo y el acoso sexual, además de acciones positivas tanto en el ámbito público como recomendaciones en el sector privado.

Esta ley, además de contar con una valoración muy positiva por parte del 80% de los españoles según el CIS, posicionó a España en el mapa mundial de la igualdad de género, recibiendo el reconocimiento, entre otros, del Comité de Derechos de la Mujer de Naciones Unidas (CEDAW) y convirtió al país en referente para el resto del mundo.

Precisamente para contribuir internacionalmente a la igualdad de género, España ha trabajado en línea con ONU Mujeres (UN Women, creada en 2010), la organización de Naciones Unidas dedicada a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres de los Estados miembros de la ONU mediante normas internacionales y el trabajo con gobiernos y sociedad civil,  en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

España demuestra, en definitiva, que camina con paso firme hacia la plena igualdad de género. Además de los rankings, leyes y estadísticas, es necesario recordar las enormes movilizaciones sociales por el Día Internacional de la Mujer y en otras jornadas de reivindicación de derechos de la mujer. Un reflejo del claro del compromiso del país con la igualdad.

 

FUENTES: