La cultura es uno de los aspectos más valiosos de la proyección y la identidad de España en todo el mundo. Monumentos como la Alhambra, la Sagrada Familia y la catedral de Santiago; letras de oro como las de El Quijote, Bécquer y la poesía de Lorca; las pinceladas de Velázquez, Goya y Picasso; o el sabor de la paella, el gazpacho y el vino, son parte del ADN de un país cuya influencia cultural se mantiene muy viva hoy en día.

Según los resultados del último estudio sobre La reputación de España en el mundo del Reputation Institute y el Real Instituto Elcano, nuestro país “contribuye de forma considerable a la cultura global; allí nacieron muchos artistas, científicos, inventores, escritores, deportistas y políticos muy conocidos”. Con una valoración de 72,9 puntos sobre 100, se encuentra en la novena posición en el ranking de países que más contribuyen a la cultura global, de un total de 55 países analizados, con Italia, Francia y Reino Unido a la cabeza.

El índice RepTrak del Reputation Institute también confirma que la cultura figura entre los atributos de España más apreciados por los ciudadanos de todo el planeta. La diversidad cultural, la variedad de nuestras lenguas y los vínculos históricos con los países que comparten el español son solo algunas de las bases de la fortaleza cultural de nuestro país.

Inmenso patrimonio histórico y cultural

Con una historia tan extensa, rica y profunda, no es extraño que la UNESCO haya reconocido 47 lugares de España como patrimonio de la humanidad, convirtiéndonos en el tercer país del mundo por número de lugares con esta denominación, solo por detrás Italia y China. La Mezquita de Córdoba, el caso histórico de Segovia, la Alhambra de Granada, el modernismo de Gaudí, las cuevas de Altamira o la ciudad de Toledo son algunos de los enclaves cuyo valor universal reconoce la UNESCO. Además de aquellos usos y costumbres considerados  Patrimonio Cultural Inmaterial, tales como el flamenco, la dieta mediterránea, los Patios de Córdoba, las Fallas de Valencia o las Tamborradas. Con 18 reconocimientos -14 de ellos exclusivos de nuestro país-, España es el cuarto país con más designaciones de este tipo por parte de la UNESCO.

Además de los monumentos, ciudades y tradiciones de proyección universal, España goza de una serie de instituciones centrales del sistema cultural español que lo son también de la cultura europea. El Museo del Prado, que alberga obras maestras de artistas universales como Velázquez, Goya, El Greco, Rafael o Tiziano, está considerado el tercer mejor museo de Europa y el quinto del mundo, según los premios Traveller’s Choice del portal de viajes TripAdvisor. La Biblioteca Nacional, con un fondo de 26 millones de artículos recopilados durante sus más de 300 años, está en la lista de las 25 mejores bibliotecas del mundo elaborada por The Writers’ Academy, de Penguin Random House, junto a otras referentes como la Biblioteca del Congreso de EEUU y la Biblioteca Nacional de Francia.

A ellos se suman otros centros de referencia mundial como el Museo Arqueológico Nacional, el MNCA Reina Sofía,  el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, la colección y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza o, entre los de más reciente creación, la sede del Museo Guggenheim en Bilbao. Además de garantizar y promover el acceso a la cultura, estos grandes actores culturales son también responsables de una parte cada vez mayor de los ochenta millones de personas que visitan España anualmente.

Motor económico

El sector cultural es, además, una significativa fuente de riqueza económica: su aportación al PIB nacional está próxima al 3% del PIB; emplea a casi setecientas mil personas en más de cien mil empresas; supone un 2,5% del gasto de los hogares en bienes y servicios; y produce un gasto público cercano a los cinco mil millones de euros anuales.

Una tercera parte de la actividad económica de la cultura la genera el sector editorial, que lidera desde hace décadas la producción mundial del libro en español y ha impulsado algunos de los grandes movimientos literarios contemporáneos de nuestra creación escrita.

El audiovisual, gracias sobre todo a la cooperación internacional en el espacio iberoamericano y a la originalidad de nuestros creadores, ha llevado la mirada de España a las pantallas de todo el mundo. Es más, según el informe de Deloitte Televisión en abierto. Contribución a la sociedad española. Papel vertebrador de la televisión en abierto en el marco de las Industrias Culturales y Creativas, de 2017, las cadenas españolas en abierto son las cuartas a nivel mundial y segundas en Europa en la exportación de formatos televisivos. La producción de series aporta unos 655 millones de euros al PIB, según el informe “La oportunidad de los contenidos de ficción” de PwC (2019), que destaca además cómo series españolas como La Casa de Papel o Elite están entre las más vistas a nivel mundial en plataformas en streaming.

Redes de expansión de la cultura española

La cultura española, pese a su potencial y atractivo, se apoya en una poderosa red de instituciones culturales que promueven la proyección cultural española en el exterior mediante la acción coordinada de los ministerios de Cultura y Exteriores. En América Latina, África y Estados Unidos, los 19 centros culturales gestionados por la AECID mantienen vivo el vínculo de la cultura española en los países que comparten nuestro idioma. La sociedad pública Acción Cultural Española (AC/E) proporciona una programación extensa y diversa a delegaciones diplomáticas y centros en el exterior, además de promover la movilidad de nuestros creadores y mostrar la vanguardia de nuestro sector creativo en los eventos y exposiciones internacionales.

La red más extensa es la del Instituto Cervantes, con 87 centros y aulas en 44 países de los cinco continentes, que no solo tiene entre sus funciones la promoción de las lenguas de España, sino también la proyección exterior de la creación cultural de nuestro país. Junto a ellos, varios institutos culturales autonómicos como Etxepare, el Institut Ramon Llull o numerosas redes de casas y asociaciones culturales cuidan de las culturas de España en el exterior.

 

FUENTES: