La dieta mediterránea y el buen clima de España son, seguramente, dos de las características más reconocidas del país y un reclamo para millones de visitantes cada año. Pero además son, junto a un sistema sanitario sólido y eficiente, las claves que nos convierten en uno de los países más sanos y saludables del planeta y, en consecuencia, con una de las esperanzas de vida más altas del mundo.

Así se ha hecho patente con el último informe Healthiest Country Index 2019 de Bloomberg, en el que España ha alcanzado el primer puesto como país más saludable del mundo. Un estudio que analiza los diferentes factores que influyen en la calidad de vida de los ciudadanos en 169 naciones, como hábitos alimenticios, sistema sanitario, esperanza de vida, tabaquismo, obesidad y medio ambiente, entre otros. Con una puntuación global de 92,8 sobre 100, España ha adelantado seis posiciones con respecto a la última edición, de 2017, y ha superado a Italia, hasta ahora en primer puesto, que pasa a segunda posición. Completan el top 10 Islandia, Japón, Suiza, Suecia, Australia, Singapur, Noruega e Israel.

Entre los más longevos

Uno de los síntomas más evidentes de la buena salud de los españoles es su longevidad. La esperanza de vida al nacer en España es de 83,1 años, según la Organización Mundial de la Salud (2016), la más alta de Europa y la tercera del mundo –solo por debajo de Japón y Suiza. Incluso se prevé que, para 2040, España tenga la mayor esperanza de vida del planeta, cerca de 86 años, por encima del país nipón. Así lo afirma el estudio del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) de la Universidad de Washington, publicado en 2018.

Este crecimiento constante de la esperanza de vida en nuestro país se debe, según la OCDE, a la reducción de la mortalidad después de los 65 años. La mortalidad en España es, de hecho, de las más bajas de la UE, gracias a un sistema de atención sanitario eficaz en el tratamiento de las personas con afecciones potencialmente mortales. Según el estudio Spain Health System Review, elaborado por el European Observatory on Health Systems and Policies, las muertes evitables han pasado de 62,9 por 100.000 habitantes en el año 2000 a 45,4 en 2015, cifra muy por debajo de la media de la UE (60,9).

Un sistema sanitario de referencia

En la salud y la longevidad de los españoles el sistema sanitario es un factor clave. Según el informe Health-Efficiency Index 2018, también de Bloomberg, España cuenta con la sanidad más eficiente de Europa y la tercera del mundo, solo por detrás de Hong Kong y Singapur.

Otro informe, el Healthcare Access and Quality Index publicado por The Lancet en 2018, nos sitúa en el 19º puesto de 195 países en cuanto a atención y acceso a la sanidad. Se trata de un estudio que mide la calidad del sistema sanitario en todo el mundo, comparando las tasas de mortalidad de 32 enfermedades curables y adjudicando una puntuación de 0 a 100 en función de si la atención médica es la adecuada. España ha obtenido 92 puntos, la misma puntuación que Nueva Zelanda, Dinamarca, Alemania y Francia, en un ranking liderado por Islandia y Noruega con 97 puntos.

El beneficio de la dieta mediterránea en la salud

Parte esencial de la buena salud de los españoles, como apuntaba Bloomberg, es la dieta mediterránea: con una ingesta habitual de aceite de oliva virgen extra, frutas, nueces, verduras y cereales; moderada de pescado y aves de corral; y baja de lácteos, carnes rojas, carnes procesadas y dulces.

Sus beneficios para la salud y el bienestar no son un mero mantra: el ensayo clínico Predimen (Prevención con Dieta Mediterránea) financiado por el Instituto de Salud Carlos III y codirigido por un catedrático de la Universidad de Navarra, ha demostrado que la dieta mediterránea tiene un efecto positivo en la prevención cardiovascular.

En concreto, el ensayo clínico –el de mayor envergadura sobre el tema, con una muestra de 10.000 personas, y publicado en el The New England Journal of Medicine– demuestra cómo la incidencia de ictus o infartos en personas que siguen esta dieta es significativamente menor, además de reducir en un 30% el riesgo de sufrir problemas arteriales. Unos datos que explican la menor mortalidad cardiovascular en países mediterráneos en comparación con países nórdicos o EEUU.

En definitiva, el buen tiempo, la buena alimentación y un sólido sistema sanitario son grandes reclamos para otros ámbitos como el turismo, pero es a los españoles a quienes realmente les suponen un auténtico beneficio. Un patrimonio que debe protegerse y proyectarse por el interés no solo de España sino del mundo.

 

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