España, tercer país del mundo con más Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO

 

Con una ubicación estratégica entre Europa y África, la influencia cultural y artística diferentes civilizaciones a lo largo de milenios y grandes tesoros naturales, no es de extrañar que España sea una de las principales potencias culturales del mundo, ni que su patrimonio cultural atraiga a millones de turistas, hasta convertirlo en el segundo país más visitado del planeta.

Y no es simplemente una valoración subjetiva. España es el tercer país con mayor número de designaciones de Patrimonio Mundial por parte de la UNESCO, solo por detrás de China y de Italia, ambas con 55 designaciones. Nuestro país ha conseguido, exactamente, que 48 bienes y sitios estén considerados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) únicos y diversos, con un valor para la Humanidad que trasciende lo nacional y pertenece a todos los pueblos del mundo, y a los que ofrece asistencia técnica para su conservación.

Si bien España se incorporó a la Convención para la Protección del Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad relativamente tarde, en 1982 (diez años después de su adopción, el 16 de noviembre de 1972 en París), dos años después la Alhambra, el Monasterio y Real Sitio de El Escorial, la Catedral y de León, el centro histórico de Córdoba y los trabajos de Antonio Gaudí pasaban a engrosar la lista de la UNESCO. Un rápido reconocimiento al enorme patrimonio cultural español que se fue viendo acrecentado década tras década, y que ha hecho a España escalar hasta la tercera posición global.

 

Patrimonio Cultural, Natural e Inmaterial

La UNESCO tiene una amplia clasificación del Patrimonio Mundial: cultural, natural y mixtos (cuando combinan su valor cultural con el medioambiental), además de poder ser material o inmaterial. España destaca especialmente en el primero, el cultural, con 42 bienes y sitios declarados. También dispone de 4 bienes naturales, 2 bienes mixtos.

Entre estos bienes y sitios, hay 15 ciudades españolas que forman el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, con la finalidad de actuar de manera conjunta en la defensa del patrimonio histórico y cultural de estas ciudades. Los cascos históricos y ciudades que forman esta red son: Córdoba, Ávila, Santiago de Compostela, Segovia, Cáceres, Toledo, Salamanca, Cuenca, Alcalá de Henares, San Cristóbal de la Laguna, Úbeda, Baeza, Ibiza, Mérida y Tarragona.

La lista sigue con un gran número de bienes de diferentes épocas: desde las cuevas de Atapuerca y las pinturas rupestres de Altamira, hasta el Palau de la Música Catalana de Barcelona, pasando las catedrales de Burgos y de Sevilla, la Lonja de la Seda de Valencia o las obras modernistas de Gaudí.

En el apartado de bienes naturales, España cuenta con cuatro: el Parque Natural de Garajonay, el Parque Nacional de Doñana, el Parque Nacional del Teide y los Hayedos primarios de los Cárpatos y otras regiones de Europa (designación compartida con otros países europeos).

También existen bienes mixtos, que combinan su valor cultural con el medioambiental, como la ciudad de Ibiza y Pirineos-Monte Perdido.

 

Segovia, ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

El país europeo con más Patrimonio Inmaterial

Para la UNESCO, el patrimonio cultural no se limita a monumentos y ciudades históricas. Comprende también expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados, como tradiciones orales, artes del espectáculo, usos sociales o actos festivos. Por este motivo, durante los años noventa fue surgiendo la idea de englobar también al patrimonio no material. Con la firma de la Convención para la Protección del Patrimonio Inmaterial en 2003, se materializaba esta designación, y entre 2001 y 2005 España conseguía sus primeras declaraciones: el Misterio de Elche y la Patum de Berga.

Desde entonces, España se ha convertido en el país europeo con mayor número de designaciones de Patrimonio Inmaterial, con 19 tras la reciente inclusión de la técnica artesana con la que se elaboran las cerámicas de Talavera de la Reina y Puente del Arzobispo. Entre ellos destacan también otras tradiciones españolas universales, como el flamenco, las Fallas de Valencia o los castells, además de Los Patios de Córdoba, el Silbo Gomero, la cetrería o la dieta mediterránea (que comparte con otros países).

Además de todo ello, España también cuenta con 11 documentos distinguidos como Memoria del Mundo por la UNESCO, dentro del Programa Memoria del Mundo. Una iniciativa internacional impulsada por la UNESCO desde 1992 con el fin de potenciar la preservación y el acceso del patrimonio histórico documental de mayor relevancia para los pueblos del mundo. España también ocupa una posición muy destacada, como segundo país europeo con más designaciones de este tipo. Entre estos documentos se encuentran el Tratado de Tordesillas (compartido con Portugal), las Capitulaciones de Santa Fe, el Códice Calixtino o el Archivo de Santiago Ramón y Cajal y la Escuela Española de Neurohistología.

 

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