Como resume el catedrático de Lengua Española, Jesús Sánchez Lobato, el español es una “lengua de comunicación supranacional, multiétnica y multicultural”. Las buenas cifras del español hablan por sí mismas: es el idioma que más crece en el mundo, según los datos del Instituto Cervantes, en su informe El español, una lengua viva 2018, que sitúa el número de personas que lo hablan como lengua materna en 480 millones de personas, frente a 399 millones de personas que hablan inglés. 

El español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, solo por detrás del chino mandarín, es lengua oficial en 21 países y hoy lo hablan más de 577 millones de personas, como lengua nativa, segunda lengua o lengua extranjera. Esto significa que el 7,6% de la población mundial puede comunicarse en español. Según la revisión que anualmente realiza el Instituto Cervantes, el incremento con respecto al año anterior es de casi 4,5 millones de personas.

El español se extiende por distintas regiones del mundo e incorpora rasgos diversos de todas ellas. Y, pese a su diversidad, es una de las lenguas más homogéneas del mundo debido tanto al prestigio de la cultura literaria, científica y artística del español como al trabajo académico de las 22 Academias de la Lengua Española, que desde hace dos décadas promueven una perspectiva panhispánica en materia de ortografía, gramática o lexicográfica.

Entre los muchos y recientes resultados de esta iniciativa, el diccionario que celebra los 300 años del nacimiento de la Real Academia Española es el resultado del trabajo de las 22 academias y se llama, simplemente, Diccionario de la Lengua Española (DLE). La unificación de los procesos de evaluación en torno al Diploma de Español como Lengua Extranjera (DELE), el examen en línea del español (SIELE) o el sistema de reconocimiento mutuo de las certificaciones del español (SICELE) ha contribuido a extender y diversificar la enseñanza del español, como seguramente hará la red CANOA de promoción internacional de la cultura en español, presentada en el Congreso de la Lengua de Córdoba (Argentina, 2019).

Gran fuerza en Internet y en la enseñanza

En Internet, el español es el tercer idioma más utilizado, después del inglés y el chino mandarín, y ya es el segundo idioma en Wikipedia por número de consultas y también el segundo más utilizado en Facebook y Twitter, dos de las principales redes sociales de nuestra área geográfica.

El crecimiento demográfico, económico y geopolítico de los países hispanohablantes ha potenciado también el interés de todo el mundo en el aprendizaje del español, y los informes El Mundo estudia español, del Ministerio de Educación y Formación Profesional, muestran indicadores cada vez más prometedores. Casi 22 millones de personas estudian español como segundo idioma en todo el mundo, de los que más de un tercio corresponden a Estados Unidos, a la espera de que los cambios en la política educativa de China (con la inclusión del español en la enseñanza secundaria desde 2018-19) puedan producir sustanciales cambios para los próximos años.

En EEUU, el número de estudiantes matriculados en cursos de español triplica al de alumnos matriculados en cursos de otras lenguas, lo que no puede extrañar dado que los hispanos son ya la mayor minoría del país, y tienen una importante relevancia económica y política. El español en EEUU está pasando de una situación de diglosia a otra de bilingüismo.

Uno de los aspectos más interesantes de la lengua española en EEUU es el creciente peso político de la comunidad hispana en este país, como extrae el análisis del Real Instituto Elcano El español como lengua universal. Así, en las elecciones de 2016, hubo 27,3 millones de hispanos con derecho a voto (un 11% del total), lo que supuso un aumento del 70% en comparación con los datos del año 2000

Por razones distintas, el español es también relevante para Reino Unido, donde los informes del British Council sobre Languages for the future insisten año tras año en la necesidad de fomentar el aprendizaje del español, por encima de otros idiomas, como la lengua con más impacto potencial sobre el futuro de su economía. El giro hacia el Pacífico de varias zonas de Asia está también despertando, en esa región, un interés cada vez mayor por nuestro idioma como cauce para una floreciente relación con los países latinoamericanos.

Impacto económico del español

En lo económico, el Instituto Cervantes subraya que el español es la cuarta lengua más poderosa del mundo, ligeramente por detrás del francés y del chino, y a mayor distancia del inglés, según factores como su dispersión y extensión geográfica, el peso económico, la utilización como transmisor del conocimiento y el uso en el ámbito de la diplomacia. En concreto, la contribución del conjunto de los países hispanohablantes al PIB mundial es del 6,9%, un porcentaje superior al generado, por ejemplo, entre los que tienen al francés como lengua oficial.

También en el ámbito editorial el español ocupa las primeras posiciones de los rankings mundiales. España es el tercer país exportador de libros, tras Reino Unido y Estados Unidos; y junto a Argentina, se encuentra en el top 15 entre los principales productores de libros del mundo, según la International Publishers Association. Según el Instituto Cervantes, el español es además la tercera lengua en la que más revistas se publican, a gran distancia del inglés y del francés.

Si bien la presencia del español ha ido ganando peso en la producción científica mundial desde 1996, lo cierto es que este idioma todavía ocupa una posición secundaria en el ámbito internacional, en contraste, por ejemplo, con la proyección global de la literatura, la música y la pintura hispanas. Es, por tanto, uno de los puntos en los que debe trabajar la comunidad hispanohablante para seguir fortaleciendo el papel del español en el mundo.
En definitiva, el español es un vehículo excepcional para la cohesión, la concordia y el intercambio no solo entre la comunidad hispanohablante, sino entre todo el planeta.

 

Referencias y fuentes: