El 21 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Televisión y en España nos sobran motivos para festejarlo. Desde las primeras emisiones de TVE el mercado televisivo español no ha dejado de crecer tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, con lo que España se ha convertido en un referente tanto en producción y exportación audiovisual como en escenario para producciones internacionales.

 

El 21 de noviembre de 1996 se celebró el primer Foro Mundial de la Televisión, que evidenció el gran impacto de las comunicaciones geo-televisivas en el escenario internacional. La fijación de esta fecha en el calendario supuso una declaración de intenciones: se promulgaba la promoción de intercambios mundiales de programas de televisión centrados en cuestiones relacionadas con el desarrollo económico y social y la promoción del intercambio cultural.

Sin embargo, la televisión nacía décadas antes. Las primeras emisiones públicas de televisión las efectuaron la BBC en Inglaterra en 1927 y la CBS y NBC en Estados Unidos en 1930. En España, TVE inició sus emisiones regulares el 28 de octubre de 1956. Desde entonces, la televisión tanto en España como en el resto del mundo se ha expandido considerablemente. En nuestro país contamos actualmente con 34 canales de ámbito nacional y 70 de nivel autonómico, así como una oferta de contenidos muy diversa. Las series acaparan el mayor consumo, tanto en emisiones lineales de televisión como en diferido. Se trata de fenómenos de culto con un efecto similar al que tenían antiguamente las grandes sagas y películas cinematográficas. Además, el mercado potencial de producción de series de ficción en España se ha consolidado a través de las cadenas en abierto, las de pago y las plataformas digitales internacionales.

Las series españolas entre lo más visto del año

DiadelaTelevision-LaCasadePapel

EFE/ Juan Diego López

 

Las series españolas imprimen un carácter único y de calidad. En el último año, dos series españolas estuvieron entre las 10 más vistas de Netflix somos el segundo país con más series en este ranking, solo superado por Estados Unidos: La Casa de Papel en el tercer puesto y Élite en el décimo. La Casa de Papel, creada por Álex Pina, se ha convertido en la serie más vista en Netflix en lengua no inglesa a nivel mundial.

El número de series producidas en España ha crecido exponencialmente en los últimos cuatro años, lo que implica una mayor contribución al PIB. En 2015 se produjeron 38 series, lo que supuso una contribución estimada de 429 millones de euros, mientras que a final de 2019 se estima una producción de 72 series, lo que se traducirá en una contribución de unos 812 millones de euros.

 

Prestigio en producción, exportación y rodajes

 

España también es uno de los países líderes en exportación de formatos televisivos y series. España es un territorio clave en el audiovisual mundial, ya que ocupa la cuarta posición como exportadora mundial de programas originales, según el estudio internacional The Wit Guide to Scripted Formats 2014, por detrás de Reino Unido, Canadá y Argentina, con formatos como El Hormiguero o Tu Cara Me Suena, este último presente en más de 40 países. Pero España incluso antes de la llegada de las privadas y el comienzo de la era digital exportaba producciones en el extranjero.

Por ejemplo, en la década de los setenta El hombre y la tierra, dirigida por Félix Rodríguez de la Fuente, llegó a decenas de territorios en Europa y América y llegó a ser la serie documental española más vendida de todos los tiempos. Las producciones históricas españolas han tenido, en general, buena acogida dentro y fuera de nuestras fronteras. Gran Hotel está presente en más de 30 países, El tiempo entre costuras en una veintena, El secreto de Puente Viejo se está emitiendo en más de 60 países en el extranjero e Isabel está presente en más de 41 territorios y se emite en las cinco mayores plataformas mundiales de televisión online: Netflix HBO, Hulu, Blim y Vemox. La comedia española es otro de los formatos más cotizados con Aquí no hay quien viva o Escenas de Matrimonio entre las más vendidas al extranjero, así como producciones catalanas como Merlí o Polseres Vermelles.

 

Isabel-DiadelaTelevision

EFE/Perez Herrera

 

Además, la industria de la producción de contenidos de ficción genera puestos de trabajo. Para la puesta en marcha de las 72 series estimadas para este 2019, se calcula que han creado 18.443 empleos. Por otro lado, la industria de las series de ficción funciona como palanca para el turismo nacional. Por ejemplo, el productor y experto en el negocio del cine en España Miguel Ángel Poveda asegura que las grabaciones de Juego de Tronos en Sevilla, Córdoba o País Vasco han beneficiado fuertemente al sector turístico. Otras producciones nacionales como Isabel, Gran Hotel o Doctor Mateo han fomentado la creación de rutas turísticas inspiradas en ellas, mientras que algunas localizaciones, como San Martín del Sella, vivieron un aumento del turismo del 60%, con el consecuente impulso para los comercios locales.

Juego de Tronos no ha sido la única serie con episodios rodados en localizaciones españolas. Además de los famosos westerns, series actuales como Doctor Who, Penny Dreadful o Black Mirror han pensado en España para grabar algunos de sus capítulos.

El crecimiento de la industria se debe a factores muy diversos. En primer lugar, España cuenta con un mercado nacional muy potente: el 86,7 % del consumo en España es producción local. Además, los países latinoamericanos son propensos a importar contenidos de habla hispana, por lo que se espera un potencial crecimiento para los años venideros. Asimismo, el coste de producción en España de series de éxito internacional es menor que en otros países, lo que le permite ser un país de referencia para agentes internacionales. Estos factores y otros muchos han propiciado que España se ha ido consolidando como un referente en la producción mundial de ficción y entretenimiento televisivo hasta alcanzar cotas de visualización internacional tan altas como las que tienen varias producciones españolas en las plataformas digitales.