Trabajadores del Hospital de La Paz (Madrid). Foto: EFE/Mariscal

 

Médicos, enfermeros, auxiliares y todo el personal de nuestros hospitales públicos están demostrando un esfuerzo y profesionalidad dignos de admiración frente a una crisis sanitaria sin precedentes

 

Muchas veces hemos repetido que España cuenta con uno de los mejores sistemas sanitarios públicos del mundo; así lo reflejan índices, estudios y rankings de organismos internacionales, como el Foro Económico Mundial, Bloomberg o The Lancet . Lo que pocas veces se dice –o no tantas como merecen- es que nada de ello sería posible sin sus auténticos protagonistas: los médicos, enfermeros, auxiliares, celadores y el resto del personal de nuestros hospitales y centros médicos. Con una enorme profesionalidad, capacidad de sacrificio y esfuerzo a prueba de balas, están demostrando más que nunca que la sanidad pública es un pilar fundamental en nuestro país, enfrentándose a una crisis sin precedentes.

España cuenta con casi 650.000 sanitarios repartidos en los 466 hospitales y 13.000 centros de atención primaria, según datos del Ministerio de Sanidad a febrero de 2020. Entre ellos, contamos con 147.000 médicos, la mayoría en hospitales y servicios de urgencias; y 182.000 enfermeros. Además de otras 317.000 personas que hacen posible el buen funcionamiento del sistema sanitario y la atención a los pacientes: desde auxiliares de enfermería hasta personal de administración, pasando por celadores. A ellos se suman las miles de personas dedicadas a la limpieza, alimentación, lavandería, seguridad y tantas otras funciones indispensables. En total, el Estado dedica un 9% del Producto Interior Bruto al sistema sanitario.

Los profesionales de Hospitales como La Paz, Gregorio Marañón, Doce de Octubre o el Príncipe de Asturias en Madrid, y los de los centros hospitalarios de Cataluña y País Vasco –las otras dos Comunidades más golpeadas por el virus- son los que están haciendo frente estos días a los escenarios más complicados de esta crisis, con una admirable profesionalidad y entereza.

A ellos se están sumando, como ha anunciado recientemente el Ministerio de Sanidad, otros 30.000 médicos y enfermeros, con el objetivo de reforzar el sistema y aligerar la presión que están sufriendo los hospitales españoles y, en especial, las unidades de cuidados.

 

El aplauso diario de los ciudadanos

 

Que los profesionales de la Sanidad están siendo el escudo contra el coronavirus es algo de lo que está siendo muy consciente la ciudadanía española. Cada tarde, a las 20:00h, cientos de miles de personas salen a aplaudir a esas 650.000 personas que se dejan la piel por frenar la pandemia y cuidar de nuestros pacientes, tanto los afectados por el coronavirus como por el resto de enfermedades.

 


Un homenaje diario al que sanitarios de diferentes hospitales han respondido recordándonos que la mejor aportación del resto de la ciudadanía para parar el virus no es otra que quedarse en casa.

 


Y es que, también en circunstancias normales, la población española conoce el gran valor del sistema sanitario y de sus enormes profesionales. Cerca de 7 de cada 10 personas valora positivamente su funcionamiento, y la asistencia sanitaria en hospitales cuenta con una valoración global de 7 puntos sobre 10, según datos del Ministerio de Sanidad. Su carácter universal y público, que cubre al 100% de la población, hace además que solo un 0,2% considere que existen barreras (económicas, geográficas o por listas de espera) que le impiden cubrir sus necesidades médicas, el segundo porcentaje más bajo de la UE después de Austria.

 

La investigación científica no descansa

 

Junto a los sanitarios, la comunidad científica e investigadora española está trabajando a contrarreloj para ofrecer soluciones a la actual crisis. A los 24 millones de euros destinados por el Ministerio de Ciencia a investigaciones de alto nivel contra el coronavirus -a través del Instituto de Salud Carlos III de Madrid (ISCIII)-, se suman los proyectos en los que ya llevan trabajando diferentes centros de investigación españoles.

La Fundación Lucha contra el Sida del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), por un lado, tiene a punto un ensayo clínico pionero en el mundo, cuyo objetivo es frenar la transmisión administrando un antiviral a los casos leves para reducir la carga viral al mismo tiempo que se medica a sus contactos cercanos con un antimicrobiano que los proteja. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), por otra, que han visto posibilidades en un fármaco desarrollado para el tratamiento del melanoma. El siguiente paso será probarlo en diferentes tipos de virus que causan síndrome respiratorio agudo grave.

 

Foto de archivo de los laboratorios del ISCIII

 

La Comisión Europea también está financiando seis proyectos de ocho centros de investigación españoles. Se trata del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) con su proyecto de red europea para investigación, prevención y control del Covid-19; el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología, liderado por una profesora del CSIC y con el apoyo de la Universidad de Barcelona, con su proyecto de dispositivo nanotecnológico de detección rápida del Covid-19; el Centro Nacional de Biotecnología-CSIC para desarrollar anticuerpos monoclonales; el Barcelona Supercomputing Center, para el diseño inteligente de fármacos ‘in silico’; el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona; y el BCN Peptides.

España colabora además con el ensayo clínico internacional puesto ya en marcha por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y la Agencia Española de Medicamentos, por su parte, está en contacto permanente con agentes nacionales y mundiales para promover nuevos estudios de medidas clínicas contra el Covid-19.

Sin olvidar, como el propio Ministro de Ciencia ha recordado en su rueda de prensa del 20 de marzo, la ayuda ofrecida por los rectores de 27 universidades y un millar de docentes para la realización de pruebas diagnósticas del coronavirus. En esa misma intervención, se ha anunciado una partida de 500 millones de euros destinada a empresas con capacidad para producir material sanitario y desinfectantes.