Un joven voluntario trabaja en la fabricación de equipos de protección y material sanitario, en Barcelona. EFE/ Alejandro García/Archivo

 

Tercera semana de cuarentena y tercera semana en la que los españoles demuestran una enorme capacidad de sacrificio, solidaridad y creatividad para sobrellevar la crisis

 

A los aplausos dedicados cada tarde al personal sanitario –y, por extensión, a todas las personas que trabajan estos días para que el país salga adelante- y las iniciativas de los primeros días, se han sumado en estas semanas nuevos gestos humanos que reflejan cómo, pese a la necesaria distancia, estamos más cerca que nunca los unos de los otros.

 

Combatir la soledad de los enfermos a través de la tecnología

 

La soledad está siendo una de las peores consecuencias de los enfermos por coronavirus, especialmente aquellos que están ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos, y que solo reciben la visita de su doctor una vez al día. Con el fin de mitigarla, la doctora Cristina Marín Campos, del Hospital La Princesa de Madrid, propuso enviar emails y cartas con palabras de ánimo a estos pacientes, que los médicos se encargarían de leerles durante su visita. El audio de WhatsApp en el que planteaba su iniciativa rápidamente se hizo viral, y en pocas horas la doctora recibió más de 30.000 emails, según el Colegio de Médicos de Madrid. Diferentes hospitales se han sumado a la iniciativa, bautizada por Cristina Marín como ‘Cartas con Alma’, habilitando sus propias direcciones de email para recibir los mensajes.

 

 

Una iniciativa similar a la de ‘Acortando la Distancia’, puesta en marcha por una enfermera de del Sistema Nacional de Salud bajo el nombre de usuario @MiEnfermeraFavorita, y que pretende facilitar tabletas y dispositivos móviles con conexión a Internet para que los pacientes puedan ver y hablar con sus familias durante el aislamiento. A la propuesta ya se han sumado operadoras de telefonía –Másmovil ha cedido un millar de terminales con conexión-, bufetes de abogados, plataformas de energías renovables, expertos en marketing, ilustradores e influencers. Así, cualquier profesional o centro sanitario puede solicitar su dispositivo rellenando el formulario de la web  acortandoladistancia.com.

 

 

Una iniciativa muy similar a esta es mirarteotravez.com, a través de la cual se solicitan tabletas antiguas para reacondicionarlas y poder llevarlas a los hospitales de Madrid, Barcelona y Lleida, con el objetivo de que las personas mayores puedan comunicarse con sus familias desde el hospital.

 

Contribución ciudadana al equipamiento sanitario

 

La irrupción de una crisis sanitaria sin precedentes está necesitando de una movilización también sin precedentes por parte tanto del sistema sanitario y el Gobierno, como del tejido industrial, algunas de cuyas empresas están adaptando su producción (bebidas, juguetes, envases, etc.) para dar respuesta a las necesidades de equipamientos de protección individual.

Ante esta necesidad también han respondido los propios ciudadanos. Como los que integran la red Coronavirus Makers, surgida en Asturias y a la que se han ido uniendo grupos hasta llegar a los más de 15.000 aficionados a la impresión 3D de toda España. Una comunidad virtual contra el Covid-19 perfectamente organizada en diferentes grupos de trabajo a través de Telegram, para producir viseras de acetato, mascarillas y prototipos de respiradores asistidos con sus impresoras domésticas. Con los planos de prototipos validados, estos makers pueden fabricar una visera completa en poco más de tres horas. En total, han conseguido elaborar unas 350.000 viseras usando más de nueve toneladas de material.

 

 

O el trabajo de las miles de personas –en su mayoría mujeres- que a través de cientos de iniciativas como las surgidas en Sevilla, Córdoba, Asturias, Almería, Murcia, Badajoz, Albacete, Teruel, Álava, Valladolid, Segovia y prácticamente todos los rincones de nuestro país, cosen mascarillas solidarias para contribuir a la dotación del personal sanitario, dependientes de supermercados, transportistas y el resto de trabajadores esenciales que siguen operativos.

 

Ayuda mutua cada vez mejor organizada

 

Desde el comienzo del Estado de Alarma, los ciudadanos han mostrado una enorme solidaridad con las personas de su entorno. Rápidamente aparecieron personas ofreciéndose a realizar la compra a vecinos de avanzada edad, a cuidar a los hijos de padres y madres que debían seguir trabajando, o especialistas que apoyan psicológicamente a quienes peor lo están pasando. Todas esas iniciativas se han ido organizando cada vez mejor. Una muestra es la plataforma solidaria Frenar la Curva Maps que, bajo el lema “Juntos somos más fuertes”, canaliza las iniciativas solidarias a través de un mapa interactivo. Tanto quien quiera echar una mano, como quien la necesita, puede entrar al mapa, buscar su ciudad y marcar su ofrecimiento o petición, para que otros usuarios respondan.

 

Pantalla principal de la plataforma ‘Frenar la Curva’, en la que pueden verse las iniciativas y peticiones actualmente activas en todo el país