Una modelo luce una creación de Maison Mesa en la 72 edición de la MBFWMadrid. EFE/JJ Guillén

 

Las dos grandes pasarelas españolas, la Mercedes Benz Fashion Week Madrid y la 080 Barcelona Fashion se transforman y adaptan para seguir ofreciendo a los diseñadores el mejor escaparate al mundo

 

El sector de la moda no es solo una industria capaz de aportar el 3% del PIB a la economía española, sino que también, como expresión cultural y artística, es una punta de lanza de la imagen de España en el mundo.

Y en estos días no lo es solo por sus creaciones y sus diseñadores, sino por su resiliencia y empeño por seguir adelante incluso en un contexto tan complicado como el actual. Las dos principales citas de la moda en España, la Mercedes Benz Fashion Week Madrid y la 080 Barcelona Fashion, lejos de rendirse y suspender sus pasarelas, han apostado por formatos digitales, abiertos y accesibles, además de contenidos extras, para seguir reivindicándose e impulsando a sus creadores.

 

Madrid, formato híbrido entre lo presencial y lo virtual

 

La cita madrileña, celebrada en el recinto ferial de IFEMA entre el 10 y el 13 de septiembre –y en cuya apertura estuvo presente el ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, para mostrar el apoyo del Gobierno-, ha optado por combinar desfiles presenciales -con aforos limitados y estrictas medidas de seguridad- con pasarelas virtuales (fashion films) y formatos online, abiertas al mundo. Con la voluntad de ofrecer un firme apoyo a la moda española y potenciar su volumen de negocio, la 72ª edición de la MBFWMadrid ha reducido su aforo hasta el 24% (de 800 a 198 personas), adaptándose a los 16 diseñadores y firmas participantes, entre los que este año estaban Jorge Vázquez (Pertegaz), Ángel Schlesser, Ágatha Ruiz de la Prada, Andrés Sardá, Custo Barcelona, Hannibal Laguna y Devota & Lomba, entre otros.

 

Creaciones de Isabel Sanchís. EFE/ Zipi

 

Pese a contar con un número más reducido que nunca de asistentes y diseñadores, esta anómala edición de la pasarela madrileña ha sido especialmente compleja, tanto por las medidas de seguridad (termómetros digitales, 200 litros de gel hidroalcohólico, 15.000 mascarillas, arcos nebulizantes y otros mecanismos de desinfección) como por el desarrollo tecnológico. La MBFWMadrid ha desarrollado una plataforma digital para hacer posible ver todos los desfiles en tiempo real, además de mostrar contenidos exclusivos sobre moda y talleres online de las diferentes disciplinas.

Equipos de peluqueros, maquilladores, planchadores, vestidoras, mozos de transporte, técnicos de sonido e iluminación, decoradores, azafatas y prensa de IFEMA son algunos de los 229 profesionales al servicio de los diseñadores para que pudieran mostrar sus colecciones.

 

Barcelona, íntegramente digital

 

La capital catalana toma el relevo a Madrid con sus dos principales eventos de moda: la 080 Barcelona Fashion, del 14 al 17 de septiembre; y la Valmont Barcelona Bridal Fashion Week, del 18 al 22 de septiembre. Dos citas que se celebrarán exclusivamente en formato digital, tras la suspensión de las ediciones previstas para abril (Bridal) y junio (080).

Las nuevas creaciones para la temporada de primavera-verano 2021 se mostrarán desde la página web de la 080 Barcelona Fashion a la vez que se proyectarán en el recinto modernista de Sant Pau, escenario de esta pasarela de los últimos años y joya arquitectónica declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO. El objetivo de su 26ª edición, totalmente digital, es hacer llegar a nuevos públicos, incluidos los internacionales, las creaciones de una veintena de diseñadores y marcas participantes. Entre otros, Menchén Tomàs, Julià G Escribà, Guillermina Baeza, Brain & Beast, Eikò Ai, Eñaut o Custo Barcelona.

 

Una modelo luce una creación de Menchén Tomàs. Foto: 080barcelonafashion.cat

 

Para ello se han grabado todos los desfiles previamente con más cámaras que de costumbre para ofrecer una visión más cinematográfica de los desfiles y con un mayor acercamiento a las prendas, para poder apreciar las texturas y detalles. También se han preparado contenidos inéditos en el backstage (castings de modelos, peluquería, maquillaje, etc.) y cortometrajes que sustituyen al tradicional photocall de los diseñadores por vídeos donde se profundiza en el mundo de cada marca y su visión de la moda. Contenidos que tienen el objetivo de dar a conocer el trabajo del resto de sectores que hacen posibles los desfiles, además de las propias marcas.

Una oferta similar a la de la Valmont Barcelona Bridal Fashion Week, la pasarela centrada en la moda nupcial, que también ha optado por una edición completamente digital, dirigida a una audiencia global y con la intención de enviar al mundo un mensaje no solo de creatividad y diseño, sino de optimismo. Sus desfiles también se han grabado previamente, esta vez en la Fira Gran Via y frente a una pantalla de grandes dimensiones, todo ello dirigido por La Fura dels Baus y con la intención de aunar creatividad y tecnología con un lenguaje más adaptado al mundo digital. Esta edición contará con 24 diseñadores y firmas.

 

La moda, un pilar económico

 

El sector de la moda representa un 2,8% del PIB español, según el Informe Sector Moda en España. Análisis del impacto de la crisis del Covid-19, de la consultora EY, además de ser un importante dinamizador de la actividad económica a través de sus veinte mil empresas del sector industrial y sus más de sesenta mil puntos de venta, que emplean a unas 330.000 personas y suponen un 10% del tejido productivo español. Su contribución total al empleo (entre puestos directos e indirectos) alcanza el 4,1% del mercado laboral, además de generar unos 6.000 millones de euros en impuestos y un 8,7% de las exportaciones de España –las firmas españolas están presentes en más de 100 países. Sin olvidar su carácter descentralizados de la actividad productiva, la integración laboral de la mujer y la inserción laboral de sectores vulnerables.

Y, no solo eso, durante la irrupción de la pandemia y la crisis sanitaria generada por la Covid-19, el sector reorientó sus esfuerzos en ayudar a mitigar los efectos del virus. Tras la llamada del Gobierno para la dotación de equipamiento contra la pandemia, los motores de la industria textil se movilizaban tanto para fabricar miles de mascarillas, batas protectoras, guantes y otras prendas de protección; como para utilizar su red logística internacional para transportar hasta España millones de unidades de protección sanitaria. Según datos de Moda España –la entidad que aglutina a la industria textil española-, unas mil empresas respondieron al llamamiento del Gobierno, tanto multinacionales como Inditex, Mango o Pronovias, como empresas más pequeñas.