Madrid se convierte de nuevo en la capital mundial del tenis con la celebración de la renovada Copa Davis, de la que saldrán coronados los próximos campeones del mundo de Tenis

 

Con la nueva óptica de torneo mundial de la Copa Davis, los mejores tenistas del mundo capitanearán a sus respectivas selecciones para hacerse con la Ensaladera de la competición y, así, igualarse a los grandes campeones mundiales en otras disciplinas deportivas como el fútbol, el baloncesto o el motociclismo que ya llevan décadas disputando torneos mundiales. La fase final del campeonato se disputará en la Caja Mágica entre el 18 y el 24 de noviembre y Madrid repetirá como anfitriona en el torneo de 2020.

 

Un nuevo impulso para los tenistas internacionales

 

 

La organización del torneo ha publicado una campaña audiovisual bautizada “All to be champions” en el que grandes deportistas internacionales como Pau Gasol, Marc Márquez, Antoine Griezmann o Yelena Ysinbayeva recuerdan sus sensaciones al convertirse en campeones del mundo en sus respectivas disciplinas y sentir el calor del público y orgullo de sus respectivos países. Sentir que todo un país está siguiendo las progresiones del equipo, que alienta a los tenistas y les empuja hacia la victoria, es la sensación que quieren tener Rafa Nadal, Kei Nishikori o los hermanos Bryan durante la competición.

Esas serán las sensaciones que experimentarán al fin los tenistas de 18 países que se enfrentarán en Madrid y especialmente aquellos que logren levantar la ensaladera de la Davis con los colores de su país gracias al nuevo formato de la competición que reúne a las mejores selecciones por primera vez, en una misma semana y en una misma ciudad.

 

El tenis al nivel de otras disciplinas deportivas

 

El formato se ha configurado de modo que, de los 24 equipos que jugaron los partidos de primera ronda a principios de año, 12 pasen a la fase final en Madrid, así como los cuatro semifinalistas del año anterior y dos equipos invitados. Estos formarán seis grupos de tres (Francia, Serbia y Japón; España, Rusia y Croacia; Argentina, Alemania y Chile; Bélgica, Australia y Colombia; Gran Bretaña, Kazajistán y Países Bajos; Estados Unidos, Italia y Canadá) en formato round robin (todos contra todos), que se disputarán entre el 18 y el 21 de noviembre. Habrá ocho finalistas (los 6 ganadores de grupos y los dos mejores segundos) en cuartos de final –organizados para el día 22-, que competirán hasta llegar a la final del domingo 24 y hacerse con el trofeo.

Anteriormente, la terna de equipos estaba compuesta 16 países y, hasta este momento, debían superar tres series que se jugaban en diferentes países para acceder a la final. Además, se potenciará el valor del partido de dobles, que, junto con los dos partidos individuales, conformará cada serie de enfrentamientos. Los partidos no se disputarán a cinco sets sino a tres, recortando considerablemente el desgaste de los tenistas y dejando a los cuatro torneos del Grand Slam como los únicos con duelos al mejor de cinco parciales.

 

España, centro del tenis mundial

 

El equipo de los cinco tenistas españoles que competirán en el torneo ya tiene a sus cinco jugadores confirmados: Rafa Nadal (que volverá a ser número uno del mundo desde el 4 de noviembre), Roberto Bautista (10º), Pablo Carreño, Feliciano López y Marcel Granollers.

España es el sexto país con más títulos de Copa Davis y el tercero desde la creación en 1981 del hasta ahora sistema de competición, con cinco campeonatos (2000, 2004, 2008, 2009 y 2011) y cuatro subcampeonatos (1965, 1967, 2003 y 2012).

España es una parte esencial del circuito tenístico anual tanto de la ATP como de la WTA con citas internacionalmente conocidas como el Open de Madrid, el torneo de Conde de Godó o los campeonatos de Valencia y Mallorca.

 

Rafa Nadal, uno de los mejores tenistas de la historia. EFE/Fernando Villar

Rafa Nadal, uno de los mejores tenistas de la historia. EFE/Fernando Villar

 

Desde la década de los 90 en adelante, España experimentó un crecimiento sostenido con un gran número de jugadores en lo más alto. Los tenistas españoles son reconocidos en todo el mundo. Rafael Nadal ocupa la segunda posición del ranking ATP, por detrás de Novak Djokovic, pero reestrenará la primera posición este 4 de noviembre. El mallorquín ha ganado 29 Grand Slams, 35 Torneos Masters 1000 y se hizo con la medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de de Pekín 2008 y Río de Janeiro 2016, por lo que está considerado como uno de los mejores tenistas de la historia y el mejor de todos los tiempos en pistas de tierra batida, méritos que también le valieron el galardón de los Premios Príncipe de Asturias 2008.

Otros muchos españoles forman parte del ranquin de la Asociación de Tenistas Profesionales: Pablo Carreño, Roberto Bautista, Feliciano López, Fernando Verdasco, Albert Ramos, Feliciano López, Pablo Andújar, Roberto Carballés, Alejandro Davidovich y Jaume Munar; y también destaca la tenista Garbiñe Mugurua, número 36 del mundo.

Desde la fundación del circuito de la ATP, unos 156 tenistas de todo el mundo han ocupado alguna vez un puesto dentro de los diez mejores. De ellos, 19 han sido españoles, lo que coloca a nuestro país como el segundo país en número de tenistas en el top10 histórico por detrás de Estados Unidos, con 31. Entre ellos, Carlos Moyá, Juan Carlos Ferrero, Manuel Orantes, Alex Corretja, Sergi Bruguera y David Ferrer.

En el tenis femenino, Arantxa Sánchez Vicario se ha convertido en una referente del tenis a nivel internacional. La poseedora de cuatro medallas olímpicas, llegó a ser número 1 en 1995, ganó cuatro Grand Slams y recibió el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes por ser “un ejemplo de constancia y sacrificio y un modelo a imitar por los profesionales del mundo entero”.

 

El modelo deportivo español

 

La organización de eventos deportivos de relevancia internacional no es un ámbito nuevo para España. Los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 fueron un punto de inflexión para el país, logrando un alto reconocimiento internacional debido a su demostrada capacidad de organización.

Ya antes, en 1982, España había acogido el Mundial de fútbol, al que han seguido distintas finales europeas, y este mismo ha tenido lugar la final de la Champions League en Madrid. Además, recientemente, España ha demostrado estar a la altura de los grandes eventos al celebrar la final de la Copa Libertadores entre el Boca Junior y el River Plate.

Junto a la Copa Davis Finals y el Mutua Madrid Open, son muchos los eventos deportivos de relevancia internacional que organiza España, como el Gran Premio de Fórmula 1 de Montmeló (Barcelona), la Vuelta Ciclista a España y diversas etapas del Campeonato Mundial de Motociclismo, entre otros.

 

 

Los JJOO de Barcelona'92, un ejemplo de organización de eventos deportivos al más alto nivel. Efe/Lluís Gené

Los JJOO de Barcelona’92, un ejemplo de organización de eventos deportivos al más alto nivel. Efe/Lluís Gené

 

 

Además de Rafa Nadal, España destaca por ser nación de otros grandes deportistas como Mireia Belmonte, Fernando Alonso, Andrés Iniesta, Carolina Marín, Pau Gasol o Marc Márquez, quienes mejor transmiten los valores de modernidad, esfuerzo y competitividad españoles.

España ha contado también con 2.683 deportistas olímpicos (verano e invierno), según la web del Comité Olímpico español. Los deportistas y equipos olímpicos han obtenido 46 medallas de oro, 65 de plata y 44 de bronce, sumando un total de 155 medallas. Ocupa el puesto 25 de 137 países en los Juegos Olímpicos de verano.

El modelo deportivo español se consolidó a partir de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, que supusieron una transformación y mejora de las estructuras deportivas, y una puesta en valor del deporte, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. La gestión deportiva española está contenida por una implicación coordinada de administraciones públicas, federaciones, clubes y organismos privados, además de poseer instalaciones, equipamiento y material deportivo de primer orden.

La nueva apuesta en el deporte internacional que supone la Copa Davis Finals, abre una nueva era en el circuito del tenis mundial, con Madrid como anfitriona por dos años consecutivos. La renovada competición volverá a atraer a las grandes raquetas del mundo que competirán por sus colores y con la mítica Ensaladera como recompensa.