España cuenta con 4,5 millones de residentes de origen extranjero. Casi un 10% de su población total que, en líneas generales, se sienten cómodos en nuestro país por muchas razones. Calidad de vida, seguridad, facilidad para establecerse, gastronomía, cultura, sanidad, tolerancia… no sólo sirven para atraer, también para mantener. Muchos de los que vienen a trabajar o a estudiar terminan quedándose, enamorados del entorno español.

Es el caso de Andreas, entrenador de tenis nacido en Bélgica, para el que la calidad de vida que se tiene en España es difícil de comparar. No sólo por su estilo de vida saludable, enmarcado por su dieta mediterránea, conocida en el mundo entero, y por su ritmo imparable de ocio y deporte.

Desde su punto de vista, los españoles somos mucho más acogedores con los extranjeros que otros países de la Unión Europea. La española es una sociedad tolerante y abierta reconocida por sus bajas cifras de xenofobia, como indica el Pew Research Center y el Real Instituto Elcano. El primero de estos informes explica además como la ciudadanía de nuestro país es una de las que mejor acepta la diversidad, ya sea étnica y religiosa, sexual o de género.

Ese nivel de tolerancia y libertad de expresión también puede aplicarse al ámbito político. Dawn, profesora de inglés llegada desde Escocia, explica que a pesar de los conflictos que en estos momentos nos rodean el respeto que los españoles tienen hacia las ideas políticas de los demás es muy elevado. Una característica que se refleja en el estudio Libertad en el Mundo, de Freedom House, en el que España se coloca en el puesto número 20 del mundo en cuanto a libertad a la hora de votar.

Dawn también alaba la calidad de la sanidad de nuestro país, la más eficiente de Europa y la tercera del mundo según la última edición del informe Health-Efficiency Index de Bloomberg. El Healthcare Access and Quality Index, elaborado por The Lancet, nos sitúa en el puesto 19 de un ranking de 195 países analizados en cuanto a atención y acceso a la sanidad.

Por otra parte, el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) de la Universidad de Washington ha calculado que España es el Estado miembro con mayor esperanza de vida y el tercero del mundo, con una media de 83,1 años. Todo ello da una muestra del buen funcionamiento del sistema sanitario español.

 

Seguridad y cultura

Aline es una traductora mexicana que valora enormemente el poder acudir a cualquier división de las Fuerzas del Estado con la seguridad de que va a ser socorrida. Algo que corrobora el Global Peace Index 2019, elaborado por el Institute for Economics & Peace con el fin de medir los niveles de paz o de conflicto de cada país. Según este informe, España se encuentra en el puesto 32 de 163 países analizados, y se ha valorado muy positivamente su trabajo constante para frenar el terrorismo.

A esto se unen los resultados de una encuesta realizada por la empresa demoscópica Gallup, publicada a principios de este año por el medio británico The Spectator Index. Ésta asegura que nuestro país es el segundo del mundo en el que se puede caminar de noche con mayor seguridad, sólo superado por Noruega.

Por otra parte, los últimos datos de criminalidad recogidos por la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) nos coloca a la cola en asaltos con violencia. Somos el 4.º país de la Unión Europea en el que menos homicidios intencionados se cometen, y el número 11 del mundo, según datos del Banco Mundial.

Los expatriados tienen también en buena consideración las políticas de educación pública que se han puesto en marcha en España. Así lo cree Marissa, estudiante estadounidense, que otorga un gran valor el sistema de acceso universal a la formación y a la cultura que existe en nuestro país.

No debemos olvidar que España está considerada la tercera nación del mundo con mayor influencia cultural, según la clasificación de US News and World Report. Una lista basada en el prestigio, la historia, el arte y el grado de innovación de un país, confirmados por el índice RepTrak del Reputation Institute. Este informe asegura que entre los atributos de España más apreciados por los ciudadanos de todo el planeta están su diversidad cultural e histórica.

 

Buena calidad democrática

La calidad democrática de nuestra nación es otra de las grandes características que nos reconoce la población expatriada. Tanto Jonas, director deportivo originario de Suecia, como Soizic, analista política nacida en Francia, los niveles de democracia que existen en España son incuestionables.

Algo que confirman informes como el Índice de Democracia Anual del Instituto Varieties of Democracy (V-Dem Institute) de la Universidad de Gotemburgo (Suecia). España ostenta el puesto número 26 de este ranking de 179 países, con buenos resultados en los indicadores de elecciones limpias, independencia judicial, igualdad ante la ley y libertad individual.

Además, nuestro país tiene el honor de encontrarse en el puesto 19 de entre las únicas 20 democracias plenas que existen en el mundo, según el Democracy Index, una clasificación anual elaborada por The Economist Intelligence Unit (EIU). Con una puntuación de 8,08 sobre 10, compartimos espacio con Noruega, Suecia, Nueva Zelanda o Canadá, entre otras naciones.

En definitiva, España se ha desmarcado como un país democrático, libre, seguro y tolerante, rico en cultura y servicios, y capaz de acoger a cualquier ciudadano del mundo con sus brazos abiertos.