La generación eléctrica es el ámbito en el que más disminuye –casi un tercio- debido a la descarbonización y la producción de energía renovable, según los últimos datos publicados por el MITECO

 

En un año hidrológico seco, con un descenso de un cuarto de la producción hidráulica y un crecimiento económico constante como fue 2019, España consiguió reducir sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera.

Se redujeron, en concreto, un 6,2% respecto a 2018, según el Avance del Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) publicado ayer. Lo que equivale a 313,5 millones de toneladas, como se recoge en los datos preliminares que España envía anualmente a la Comisión Europea.

Una disminución producida en diferentes ámbitos. El más destacable, el de la generación eléctrica, y para el que se estima una reducción del 28,7% de las emisiones debido, principalmente, a la caída en un -64,9% de la producción eléctrica por carbón y al aumento de las energías eólica, fotovoltaica y solar térmica (en un +9,4%, +19% y +16,8%, respectivamente). Una reducción importante si se tiene en cuenta que la generación de electricidad supone en España el 13,5% de las emisiones totales en dióxido de carbono.

También han disminuido las emisiones de la industria (que suponen el 20,6% de las emisiones totales). Se han reducido, en concreto, en un -2,9%, incluyendo tanto las procedentes del consumo de combustible (-1,3%) como las procedentes de los propios procesos industriales (-6,5%). Dentro del ámbito industrial, los sectores que más han reducido sus emisiones son los de los minerales no metálicos (con una reducción en el sector del cemento del -7,1%) y el de la metalurgia (entre el 15 y el 20%). Asimismo, las emisiones derivadas de la combustión en refinerías (un 3,5% del total de emisiones) disminuyeron un 3,6%.

Por su parte, el sector residencial, comercial e institucional (que representa un 9% de las emisiones) experimentó un descenso del -3%, gracias a un menor consumo de gasóleo C en un año climatológicamente muy cálido.

Mientras, las emisiones derivadas de la maquinaria agrícola, forestal y pesquera (3,7% del total de emisiones nacionales) se redujeron en un -1,3%; a la vez que el sector de la agricultura y la ganadería (un 12,5% de las emisiones totales) muestra un descenso del -1,4%.

Por el contrario, el sector del transporte (que supone casi un tercio de las emisiones nacionales, el ámbito más contaminante) ha vivido un ligero aumento: un +0,7% más que en 2018, debido principalmente al transporte por carretera (que por sí solo supone un 26,8% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero en nuestro país), generado por el aumento en el consumo de gasolina. El transporte aéreo nacional, que solo supone un 1% del total, ha aumentado en +7,4% sus emisiones con respecto al año anterior.

También aumentan un +0,7% las emisiones de CO2 generadas por el sector de los residuos, debido al crecimiento económico de 2019 y el aumento de la población española, que por primera vez ha superado la barrera de los 47 millones de habitantes.

 

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