Una iniciativa impulsada por la Asociación de Normalización (UNE) ha promovido la creación de un comité para instaurar las bases de interoperabilidad y seguridad de este nuevo medio de transporte en la UE

 

 

Desde hace apenas dos años, España se ha posicionado como líder del proyecto Hyperloop en Europa. Se trata del desarrollo de un sistema de transporte similar al tren, de altísima velocidad (más de 1.000 kilómetros por hora) y bajo impacto medioambiental ideado por el fundador de Tesla y SpaceX, Elon Musk. Estos vehículos, que tendrán carácter autónomo, se moverán por medio de un sistema flotante magnético a través de una red de tubos de baja presión que conectarán ciudades y centros logísticos.

Lo que parece ciencia ficción ya se está orquestando desde diversos puntos del continente. En estos momentos, el Comité Europeo de Normalización (CEN) y el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (Cenelec) han aprobado la creación de un comité que elaborará ciertos estándares para garantizar la seguridad e interoperabilidad de este nuevo medio de transporte en el continente europeo. Una iniciativa impulsada por la Asociación Española de Normalización (UNE) en colaboración con su homóloga de los Países Bajos NEN, junto a las españolas Zeleros, SEOPAN y ArcelorMittal.

La idea de este comité, llamado CEN-CLC/JTC 20, es abordar desde el inicio dos grandes retos. Uno es el de la interoperabilidad y la compatibilidad de la infraestructura a lo largo de todos los países de la UE. El otro, el de la seguridad, con normas que sirvan para garantizar el transporte de pasajeros y mercancías sin peligro.

 

Un trabajo que ya ha empezado

 

En el conjunto de este proyecto también están colaborando diversas asociaciones y empresas españolas, que se han involucrado en el desarrollo de la infraestructura y en el de los tubos de transporte. La primera, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), que en 2018 firmó una alianza con la empresa estadounidense Virgin Hyperloop One, una de las implicadas en el proyecto inicial.

Por otra parte, la primera cápsula a tamaño real (32 metros de longitud, cinco toneladas de peso, con capacidad para unos 40 pasajeros) ha sido fabricada por la firma aeroespacial española Airtificial, localizada en Cádiz. El 90% de la cápsula está hecha de un material creado al efecto con un compuesto de doble capa a base de fibra de carbono, ocho veces más resistente que el aluminio. Unas primeras piezas que están sirviendo para completar el trayecto entre Dubai y Abu Dabi, el que podría ser el primer recorrido del Hyperloop del mundo.

 

Bajo impacto

 

En estos momentos, Hyperloop se encuentra en pleno desarrollo, tanto en el diseño y fabricación de las cápsulas como en lo referente a la definición de la estructura tubular. La idea es que ésta se construya sobre pilares o bajo tierra con el fin de evitar cruces a nivel, inclemencias meteorológicas y el impacto medioambiental.

El sistema de impulsión funciona mediante motores lineales de inducción localizados a lo largo del tubo. Empleará únicamente energías que pueda extraer de fuentes disponibles a lo largo de la ruta, con el fin de que sean viajes libres de emisiones de carbono. Por otra parte, se están probando múltiples técnicas para garantizar la seguridad y la comodidad de los pasajeros. Por ejemplo, para evitar ruidos, vibraciones y sacudidas, o sistemas de frenado inmediato del vehículo y traslado de viajeros a puntos de evacuación en caso de emergencia.

Si todo va según lo previsto, antes de 2025 se podrían ver los primeros ‘pasos’ de esta nueva tecnología en la que están trabajando especialistas altamente cualificados de todas partes del mundo. España incluida.