• Según el informe La Sociedad Digital en España 2019 de la Fundación Telefónica, nuestro país progresa en su transición digital y se sitúa a la cabeza en conectividad e infraestructuras

  • Tres de cada cuatro hogares españoles tienen cobertura de fibra óptica, y nueve de cada diez españoles son usuarios de Internet. El principal objetivo debe ser la digitalización de las pymes y autónomos

España sigue caminando con paso firme hacia la transición digital, la llamada cuarta revolución. Una transición que, aunque no esté exenta de retos e incertidumbres, tiene efectos muy positivos en la economía y la sociedad, y ofrece grandes oportunidades. La actual crisis de la Covid-19 lo ha demostrado en los últimos meses: gracias a la alta digitalización de España, ha sido posible adaptación del trabajo, el estudio, el ocio y la manera de vivir en tiempo récord, permitiendo la continuidad de la mayoría de actividades esenciales.

El informe La Sociedad Digital en España 2019, recientemente presentado por la Fundación Telefónica, recoge los avances de nuestro país en este sentido, así como los retos y desafíos del futuro. El documento destaca la alta penetración tecnológica en la sociedad española. En 2019, el acceso de los españoles a Internet es ya generalizado: 9 de cada 10 son ya usuarios, y la conexión a las redes es ultrarrápida, con 3 de cada 4 hogares conectados por fibra óptica. Esta tecnología de banda ancha es, de hecho, la que más crece, al pasar del 63% al 77% en dos años. Unos datos que sitúan a España en el primer puesto en cuanto a cobertura y clientes de fibra óptica de Europa.

A escala global, los datos también han crecido: en 2018, por primera vez, más de la mitad de los habitantes del planeta usaron Internet, con una penetración de 69,3% suscripciones por cada 100 habitantes. El número de banda ancha móvil ha crecido un gran 22% de media anual en los últimos cinco años.

 

La digitalización de pymes y autónomos, fuente de riqueza

 

El principal reto que describe el informe de la Fundación Telefónica es la aceleración de la digitalización de la industria, especialmente de las pymes y los autónomos. Dos factores que, según el documento, son claves para reactivar la economía tras la crisis de la Covid-19 y generar empleo. En este punto, el informe subraya que esta digitalización deberá estar centrada en las personas –y que éstas sean las beneficiarias-, sin que nadie se quede atrás. Un reto que debe intensificar también la formación de los españoles en competencias digitales, con una visión humanista y donde se proteja a las personas con un marco ético y un nuevo contrato social.

Los frutos de esta digitalización pueden ser muchos y muy positivos. En un plazo de cuatro años, las empresas industriales españoles prevén aumentar de esta forma sus ingresos en torno al 11%, y reducir sus costes en casi una quinta parte. En términos generales, la reinvención digital de España podría alcanzar un valor anual equivalente al 1,8% del PIB hasta 2025.

Entre las tecnologías necesarias tanto para pymes como para grandes empresas, destacan el cloud computing, el uso de análisis a través de big data y la inteligencia artificial (IA). Uno de los ámbitos que más puede contribuir a evolucionar las IA es el de la interacción por voz con dispositivos inteligentes. En España, según el informe de la Fundación Telefónica, hasta un tercio de los encuestados utiliza un sistema inteligente de reconocimiento de voz.

El informe también insiste en que, pese a la digitalización y automatización necesarias en nuestra economía, la mayor garantía para no dejar a nadie atrás es el desarrollo de lo que nos diferencia de las máquinas: la creatividad, el pensamiento crítico, las habilidades sociales, el pensamiento emocional, el trabajo colaborativo y la capacidad de inspirar.

 

España mantiene el nivel de confianza en Internet

 

 

Si bien la sociedad española es cada vez más digital, también se han generado en ella dudas y preocupaciones sobre el uso de esta tecnología y fenómenos como los ciberdelitos, las fake news y los problemas derivados de la privacidad.

Según los datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la SI (ONTSI) recogidos en el informe de Telefónica, el nivel de confianza de los españoles en Internet se ha mantenido constante en los últimos años. El 42% de los internautas declaran tener mucha o bastante confianza en Internet. Las principales dudas surgen en la cesión de datos personales para servicios online o, especialmente, a través de email o mensajería instantánea.

Otro desafío es el de las ciberamenazas a empresas. Pese a que España es uno de los países mejor preparados para combatir este tipo de delincuencia digital, se debe seguir insistiendo en que la ciberseguridad debe estar en el epicentro de los procesos económicos.

 

El cine, los videojuegos y la música en línea siguen creciendo

 

El sector audiovisual ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años. Desde 2015, los abonados a la televisión de pago en sus distintas modalidades han aumentado en torno al 25%, hasta llegar a cerca de los siete millones (según datos de la CNMC recogidos por la Fundación Telefónica).

En la vida digital de los españoles también destaca el cine, que facturó en 2018 un total de 585 millones; los videojuegos, una sólida actividad de negocio –especialmente los llamados e-sports, cuya facturación en ese mismo año ascendió a los 530 millones de euros; y la música grabada, que generó 237 millones de euros. Hábitos digitales en línea con el resto del mundo: el 63,1% de los usuarios del planeta escucha música, programas de radio online y podcasts, y el 51,9% ve contenido multimedia a través de Internet, situando así el ocio digital a la cabeza de las actividades realizadas en Internet.

 

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