Desde la Transición, España ha demostrado un firme compromiso a favor de los DDHH en la ONU, organización multilateral en la que actualmente destaca por su defensa de la igualdad y su lucha contra el cambio climático

 

La Organización de Naciones Unidas, el principal organismo internacional para la preservación y promoción de la paz y seguridad mundiales, cumple hoy 74 años desde la ratificación de su Carta fundacional, con la que la organización comenzó a trabajar con el fin de mantener la paz y la seguridad en el mundo, promover la amistad entre las naciones, mejorar el nivel de vida y defender los derechos humanos.

Las Naciones Unidas se han convertido en el principal foro para abordar las cuestiones que trascienden las fronteras nacionales y no pueden ser resueltas por un país que actúe por sí solo, sean diplomáticas, económicas o humanitarias. Junto con sus organismos especializados, la ONU ha ido añadiendo nuevos objetivos a lo largo de estas siete décadas como el cambio climático, los refugiados, la educación, el empoderamiento de las mujeres, el uso pacífico de la energía atómica o el SIDA, en cuya promoción y protección España ha tenido un papel muy destacado.

España no sólo se ha convertido en un referente global en la lucha contra el terrorismo internacional, la protección de los derechos humanos, especialmente en igualdad de género, y el desarrollo sostenible, entre otros, sino también en uno de los mayores contribuyentes en la financiación de la ONU y uno de los países más implicados en las misiones de paz.

 

Los Estados se unen para preservar la paz

 

El día 24 de octubre marca el aniversario de la entrada en vigor en 1945 de la Carta de las Naciones Unidas, pero la idea de una organización internacional que aglutinara a todos los Estados del mundo para favorecer la amistad entre naciones y defender la paz como principal elemento de relación entre ellas tienen un mayor recorrido.

El precursor de las Naciones Unidas fue la Sociedad de las Naciones, organización que se estableció en 1919, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial puso en evidencia el fracaso de este organismo. No sería hasta el fin del conflicto que los representantes de 51 Estados redactaron y firmaron la Carta de las Naciones Unidas. Ahora, son 193 el número de Estados miembros, el último de ellos Sudan del Sur, que se unió en 2011.

 

Instantánea de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional (San Francisco, 1945).

Instantánea de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional (San Francisco, 1945).

El compromiso de España con Naciones Unidas

 

España tiene un papel fundamental en Naciones Unidas, derivado de su peso a nivel mundial y dentro de la organización en sí misma. Sesenta y cuatro años juntos han servido para reforzar el compromiso de España con los principios, valores y propósitos de la ONU.

Ingresó en la ONU en 1955 después de que, en 1946, la organización dictaminara en su resolución 39 que, mientras durase el régimen de Franco, España no podría formar parte del organismo. En 1950, cambió de parecer y, en su resolución 386, optó por dejar de impedir la entrada de España en la organización y levantar el veto diplomático.

A lo largo de estos años, España ha demostrado ser un socio fiable, capaz de generar consensos y muy activo en ámbitos como la lucha contra el terrorismo, la agenda de la mujer o la paz y la seguridad. Además, España ocupa el undécimo puesto en la escala de contribuciones financieras al Presupuesto Ordinario de las Naciones Unidas y es miembro del Grupo de Ginebra, formado por los mayores contribuyentes.

Por la organización han pasado hasta 16 embajadores permanentes, desde José Félix de Lequerica hasta el actual, Agustín Santos Maraver. Uno de ellos, el embajador permanente Jaime de Piniés, llegó a ser presidente del cuadragésimo período de sesiones de la Asamblea General, en 1985. Además, España cuenta hoy con más de 1.500 profesionales españoles trabajando en Naciones Unidas en puestos de relevancia.

El Gobierno español ha formado parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en cinco ocasiones y espera que para el bienio 2031-2032 vuelva a ser elegida como miembro no permanente, como ya lo fue en los bienios de 1969-1970, 1981-1982, 1993-1994 y 2003-2004 y 2015-2016, aproximadamente una vez por década.

Ahora, España vuelve a ser miembro del Consejo de Derechos Humanos durante el mandato 2018-2020, tras un primer periodo entre 2011 y 2013. Además, nuestro país, líder mundial en donaciones de órganos, ha asumido este año la presidencia del Grupo de Donantes de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas y también vuelve a la comunidad de donantes del Fondo Mundial para la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, con una donación de 100 millones de euros en cinco años.

 

El rey Felipe VI ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2014. EFE/Ballesteros

El rey Felipe VI ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2014. EFE/Ballesteros

 

España lidera en la ONU la lucha contra el cambio climático y la desigualdad

 

El compromiso de España con los actuales retos del cambio climático y la desigualdad ha sido ratificado por última vez en la pasada Cumbre de Acción Climática, organizada en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, en la que nuestro país ha liderado junto a Perú una iniciativa internacional de justicia climática que ha conseguido implicar a 45 Estados miembro para incluir a la mujer en la toma de decisiones contra el cambio climático y promover la calidad del aire y la transición justa.

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, ha anunciado también que España contribuirá con 150 millones de euros al Fondo Verde del Clima en los próximos años y con otros 100 millones de euros en cinco años al Fondo Conjunto de Naciones Unidas para los Objetivos de Desarrollo Sostenible

España es un país solidario y un socio comprometido con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que destaca en varios sectores de desarrollo como el acceso al agua y al saneamiento, clave en la lucha contra la pobreza. En este ámbito España se ha mostrado ser pionera al establecer el único centro logístico de distribución de ayuda humanitaria de Europa en Las Palmas de Gran Canaria.

La igualdad de género es otro de los ámbitos en los que España se ha convertido en un actor de referencia, con acciones como el apoyo a la creación de ONU-Mujeres, en la que nuestro país ha sido el principal contribuyente. En el marco de nuestro mandato como miembro no permanente del Consejo de Seguridad impulsamos el proceso de revisión de la Resolución 1325 (2000) sobre Mujeres, Paz y Seguridad que llevó a la adopción por unanimidad de la Resolución 2242, el 13 de octubre de 2015.

 

Vista general de la sede de la ONU, en Nueva York

Vista general de la sede de la ONU, en Nueva York

 

La apuesta de España por la paz y la protección de los Derechos Humanos

 

La lucha contra el terrorismo, la defensa de los Derechos Humanos, el fortalecimiento de la paz y de las estructuras de desarme son otras de las puntas de lanza de la aportación española en Naciones Unidas. Por ejemplo, España impulsó la creación del Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad y ha fomentado acuerdos sobre cooperación judicial internacional en materia de terrorismo.

Asimismo, en sus años en Naciones Unidas, España también ha contribuido a fortalecer las estructuras de desarme y no proliferación. Este es un hecho que fue reconocido en 2015 con la presidencia española de tres comités vinculados a cuestiones de desarme y no proliferación durante nuestra presencia como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad.

España también ha apostado por la mediación y la diplomacia preventiva. En este ámbito, España lanzó, junto a Turquía, la Alianza de Civilizaciones; la Iniciativa para la Mediación en el Mediterráneo, puesta en marcha junto con Marruecos; o el Centro de diálogo intercultural e interreligioso KAIICID, creado en 2012 por España, Austria, Arabia Saudí y la Santa Sede.

Desde la transición a la democracia, el compromiso de España con los Derechos Humanos ha sido inquebrantable, tanto en su protección como en su promoción. En particular, la acción de España en este ámbito se centra en la lucha contra la pena de muerte, la no discriminación por razón de género o de orientación sexual, la protección de defensores de derechos humanos, los derechos de las personas con discapacidad y la promoción de los derechos humanos al agua potable y al saneamiento.

España lleva 30 años contribuyendo a las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas, habiendo participado en medio centenar de misiones en cuatro continentes en las que ha desplegado más de 160.000 efectivos civiles y militares, así como de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En la actualidad, el esfuerzo militar español en operaciones de Naciones Unidas se concentra en el Líbano, mientras que el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil hacen una destacada contribución a los componentes policiales en Colombia, así como en otras Misiones en Mali, la República Centroafricana y Haití. Además, nuestro país es el décimo contribuyente al presupuesto de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz.