Una enfermera hace un test rápido a un hombre para ver si es portador del coronavirus. EFE/Marcial Guillén/Archivo

 

El Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Pública Carlos III inician hoy los tests a más de 60.000 personas de toda España para estimar el porcentaje de población que ha desarrollado anticuerpos frente a la Covid-19

 

Hoy lunes comienza el estudio de seroprevalencia ENE-COVID con el que el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en coordinación con las Comunidades Autónomas, realizarán análisis serológicos a una muestra representativa de la población española. El objetivo es contar con una estimación del porcentaje de la población que han tenido contacto con el virus y han desarrollado anticuerpos. Datos necesarios para las futuras tomas de decisiones y para el control y manejo de la enfermedad.

Como ha apuntado la directora del ISCIII, Raquel Yotti, en la rueda de prensa de seguimiento de la Covid-19 de esta mañana junto a Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, el objetivo del macroestudio es “conocer la verdadera dimensión de la infección en España”, estimando el número de ciudadanos que han tenido contacto con el virus y que “han desarrollado anticuerpos” frente a él. Una información desagregada y granular en niveles nacional, autonómico y local que permitirá “tomar las decisiones más adecuadas” para el manejo de la enfermedad.

Como ha destacado Yotti, “una de las fortalezas del estudio es el espíritu de coordinación”: la del equipo de más de 100 profesionales de distintas administraciones e instituciones que lo está desarrollando. El ISCIII, con el liderazgo del Centro Nacional de Epidemiología, ha prestado “el conocimiento científico, el rigor, el diseño”; el Ministerio de Sanidad, a través de la Secretaría General de Sanidad, ha aportado el “despliegue logístico y el desarrollo de las tecnologías de la información”; y la “pieza fundamental”, para Yotti, ha sido la participación de todos los servicios de Salud de las CCAA, que serán los responsables de contactar con los participantes y de realizar las pruebas, proporcionando el personal sanitario y adecuando la logística del estudio. En ella tendrán un papel relevante los servicios de Atención Primaria de la Salud.

 

Una muestra de más de 60.000 personas

 

En colaboración con el Instituto Nacional de Estadística (INE), se ha seleccionado una muestra formada por más de 36.000 hogares en todas las provincias, Ceuta y Melilla, con participantes de todas las edades. Se estima que la muestra final estará compuesta por un mínimo de 60.000 personas, cuya participación es voluntaria –si bien Sanidad y el ISCIII recalcan la importancia de contar con estos datos. El tamaño muestral por provincia varía entre las 900 personas en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, y las 6.000 en Madrid, lo que permite estimar la seroprevalencia de la Covid-19 con suficiente proporcionalidad poblacional, y así conseguir la mayor eficiencia en las estimaciones autonómicas y nacionales.

El estudio contempla así el análisis de todas las personas que conviven en un mismo domicilio, lo que permite conocer si las nuevas infecciones se producen por transmisión comunitaria o se pueden estar produciendo dentro de los hogares.

El propósito del ENE-COVID, además, es evaluar de forma dinámica la evolución de la epidemia; es decir, no contar con una foto fija, sino hacer distintas mediciones de los mismos participantes para conocer cómo va avanzando la epidemia en ellos y, por tanto, en el conjunto de la sociedad. Para ello se realizarán varias visitas a estas mismas personas para poder determinar si se desarrollan anticuerpos a lo largo del periodo de estudio.

 

​Imagen por micrografía del coronavirus SARS-CoV-2. Foto: ISCIII

 

Los participantes responderán a un breve cuestionario –a través de una aplicación web- y se realizarán las correspondientes pruebas serológicas en casa o en el centro de salud, según el avance de la epidemia. Primero un test rápido de determinación de anticuerpos en sangre por inmunocromatografía, que da información para saber si la persona ha estado infectada, y solo requiere un pinchazo en el dedo, con una precisión del 80%. Y, para asegurar la fiabilidad de los resultados, una segunda muestra, de suero, con la técnica que se utiliza habitualmente para las analíticas de sangre (pinchazo en el brazo), y que se analizarán con una técnica serológica más precisa que los tests rápidos.

Estos análisis estarán coordinados por el Centro Nacional de Microbiología y se contará con la colaboración de múltiples hospitales de toda España. Todos los hogares seleccionados al azar por el INE serán previamente informados por parte de las autoridades sanitarias para solicitar su consentimiento –que cada miembro del hogar deberá reflejar en un documento individual-  y concertar la visita domiciliaria o en el centro de salud. Los participantes contarán además con una línea telefónica para resolver dudas.

Por su parte, para el personal sanitario que participará en el estudio, se ha establecido un programa de formación coordinado por la Escuela Nacional de Sanidad del ISCIII. También se ha desarrollado un protocolo específico de bioseguridad para proteger la salud del personal que realizará el trabajo de campo y de las personas participantes.

 

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