Un día como hoy, 20 de septiembre, pero de hace exactamente 500 años, 5 naves y 250 hombres se abren paso al mar desde Sanlúcar de Barrameda, tras recorrer por el Guadalquivir la distancia entre Sevilla y esta localidad gaditana. Repartidos en cinco naves (la Trinidad, la San Antonio, la Concepción, la Santiago y la Victoria), su objetivo era encontrar para España una nueva ruta de las especias, pero terminó convirtiéndose en una de las mayores gestas de la Humanidad: la primera vuelta al mundo.

 

 

La Corona española, impulsora de un viaje para acortar los viajes del comercio de especias

El objetivo no era dar la vuelta al globo terráqueo, sino encontrar un paso natural, a través del Nuevo Mundo, que permitiera acortar los viajes hasta la llamada isla de las especias, Moluca. Tras al rechazo de la Corona portuguesa, Fernando de Magallanes, que ya había navegado a la India, ofreció sus servicios a Carlos I de España, quien en marzo de 1518 firmó en Valladolid las capitulaciones favorables al portugués, quien recibió los títulos de capitán general de la expedición, adelantado y gobernador de las tierras descubiertas.

 

5 naves y 250 hombres salen desde Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519

El mercader burgalés Cristóbal de Haro, dedicado al negocio de las especias, fue quien financió la mayor parte de los 1.592.769 maravedíes del viaje, que también contó con el apoyo de los Welser y del Obispo de Burgos.

La escuadra salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519, y descendió por el Guadalquivir hasta su desembocadura, en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Fue desde ese punto, el 20 de septiembre, desde donde salieron las 5 naves, con una tripulación de unos 250 hombres, 24 de ellos portugueses.

 

La odisea de encontrar el estrecho que conecta el océano Atlántico con el Pacífico

Dejada atrás la Península, hicieron escala en Tenerife, Cabo Verde, y las costas de Sierra Leona, de donde navegó a través del Atlántico a América, parando en Río de Janeiro y Río de La Plata.
Las vicisitudes del viaje y el fracaso para encontrar una salida al Pacífico pronto se convirtieron en complots contra Magallanes, a quien algunos hombres pedían volver a España. La sublevación terminó con una decapitación y varios destierros en islas.

Por fin, el 21 de noviembre de 1520 surcaba la armada de Magallanes, por primera vez, el estrecho del mar del Sur que une el océano Atlántico y el Pacífico. Magallanes lo bautizó como “estrecho de Todos los Santos”, aunque hoy día se le conoce como estrecho de Magallanes.

 

Tras meses a la deriva, Magallanes muere lanceado en combate en Mactán

Durante tres meses los barcos no tocaron suelo firme. La hambruna y el escorbuto fueron haciendo mella en la tripulación. El 6 de marzo de 1521 llegaron a la isla de Guam, llamada entonces la isla de los ladrones. Fueron los primeros europeos en avistar las islas Filipinas. Magallanes y la tripulación mantuvieron la paz estratégica con los indígenas e intentaron convertirlos al cristianismo.

Como alianza con un jefe indígena, Magallanes se propuso derrotar a su enemigo, Lapulapu, jefe de la isla de Mactán. Unos 50 hombres de la expedición frente a mil autóctonos, que terminó con Magallanes lanceado y muerto en el combate. Con solo 108 hombres vivos y 3 naves, y tras nombramientos y destituciones, se nombró a Gonzalo Gómez de Espinosa capitán de la nao Trinidad y a Juan Sebastián Elcano capitán de la Victoria.

 

Por fin, llegan a Molucas, las islas de las especias. Y se produce un giro inesperado

Tras continuar la navegación hacia Molucas, las islas de las especias, llegaron a Tidore, donde pidieron permiso a su rey y comerciaron. Un mes más tarde, con las dos naves cargadas de clavo, se dispusieron a volver a España. Uno de los barcos, la Trinidad, tuvo que quedarse allí para que repararan una vía de agua; mientras, la Victoria volvería a España por la ruta de la India en solitario. Mientras la tripulación de la nao Trinidad terminó apresada por portugueses en las Indias, la Victoria atravesó el océano Índico y, dando la vuelta a África, completó la primera circunnavegación del globo.

 

Sevilla y Sanlúcar: inicio y fin del viaje

Elcano y su tripulación regresaron a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522. Un barco remolcó a la Victoria por el Guadalquivir hasta Sevilla. Allí les esperaron las autoridades de la ciudad junto a un numeroso público que contempló, a la mañana siguiente, cómo Elcano y los 17 supervivientes, en camisa y descalzos, salían con cirios en las manos y en procesión. Desde allí se dirigieron a la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria y a la capilla de la Virgen de la Antigua de la Catedral de Sevilla, a las que se habían encomendado antes del viaje. La aventura había concluido. La carga de especias de la nao Victoria cubrió todos los gastos de la expedición.