Las ciencias matemáticas han jugado y juegan un papel decisivo en las actividades humanas y en el propio avance de la civilización. Desde sus primeras muestras en el Paleolítico Superior, en África, pasando por el papiro de Moscú, el sistema numérico maya, los cimientos de las matemáticas modernas de Euclides y los antiguos griegos, el cuadrado de Lo Shu en China o el álgebra y los algoritmos de la edad de oro del islam, hasta su función central en el desarrollo de la informática, Internet y las tecnologías de la información y la comunicación recientes.

La comunidad matemática celebra este 14 de marzo, por primera vez, el Día Internacional de las Matemáticas. Promovido por la UNESCO, toma el relevo al Día de Pi, una fecha simbólica que ya celebraban numerosos países por la coincidencia del 3-14 (el orden del mes y el día anglosajón). El Día Internacional de las Matemáticas pretende servir para construir nuevos puentes entre la ciencia, la sociedad y la naturaleza en favor del desarrollo sostenible –en línea con la Agenda 2030- y crear nuevos vínculos entre investigadores y ciudadanos. Además, entre sus objetivos, está el de aumentar la notoriedad de las mujeres científicas, particularmente las matemáticas, al promover la historia del legado de célebres matemáticas.

Hoy recordamos y valoramos el papel de 10 matemáticos y matemáticas españoles, alguno de los cuales ha conseguido situar su talento en el panorama matemático internacional, y otros -sobre todo, otras- de los cuales no han conseguido el reconocimiento que merecen.

 

1.- Maslama al-Mayriti

 

Nacido probablemente en Madrid, a mediados del siglo X, estudió en Córdoba –una de las capitales del conocimiento en la península y en Europa-, donde conjugó dos tradiciones científicas: las de las matemáticas, por una parte, y la astronomía-astrología desarrolladas en al-Andalus desde el reinado de Abderramán II, por otra.

En Córdoba, ciudad en la que murió alrededor del año 1008, poco antes de la caída del Califato, creó una importante escuela de matemáticos y astrónomos y contribuyó a la expansión de las matemáticas en al-Andalus a través de sus discípulos. Destacó, especialmente, en el ámbito de la matemática aplicada, además de la adaptación de las tablas astronómicas al meridiano de Córdoba o la traducción del planisferio de Ptolomeo, entre otros logros.

 

Maslama al-Mayriti

 

2.- María Andrea Casamayor

 

Poco sabemos de una de las mujeres que más contribuyó en su tiempo a la divulgación de las matemáticas. Nacida en Zaragoza durante la primera década del siglo XVIII y posiblemente primogénita de una familia acomodada, fue la autora de Tyrocinio arithmético: instrucción de lás quatro reglas llanas que se saca a la luz. Un tratado que sintetizaba las reglas básicas de las matemáticas, acercando a la población las cuatro operaciones esenciales de aritmética: sumar, restar, dividir y multiplicar, explicadas de modo sencillo y con un lenguaje al alcance de quienes no eran eruditos. Con una función eminentemente práctica, incluía una tabla de pesos, medidas y monedas de uso en aquella época.

Sin embargo, Casamayor publicó el tratado bajo pseudónimo masculino: Casando Mamés de la Marca y Araioa, anagrama de su propio nombre. De haber vivido un siglo más tardes, podría considerársela a la misma altura que Ada Lovelace, una insigne matemática y científica considerada habitualmente como la primera programadora de la Historia.

Tres siglos después, no obstante, y pese a los esfuerzos de la comunidad científica y algunos reconocimientos, María Andrea Casamayor sigue siendo una de las grandes desconocidas del panorama científico y matemático español.

 

Ilustración de Eulogia Merle para el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, MUNCYT

 

3.- José de Echegaray

 

Es habitual encontrar el nombre de José Echegaray en los libros de historia de España: nacido en Madrid en 1832 e ingeniero de Caminos, obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1904 por su trabajo dramatúrgico; fue Ministro de Fomento y de Hacienda; y científico. En este último ámbito, ocupó la Presidencia de la Academia de Ciencias, de la Sociedad Matemática Española y de la Sociedad Española de Física y Química.

Entre sus grandes aportaciones a la física matemática, Echegaray influyó considerablemente en la modernización y progreso de nuestra matemática. Introdujo en España la geometría de Chasles, la teoría de Galois y las funciones elípticas. Se le considera el matemático español más importante del siglo XIX.

 

José de Echegaray

 

 

4.- Zoel García de Galdeano

Nacido en Pamplona en 1846 y fallecido en Zaragoza en 1944, García de Galdeano realizó unas doscientas publicaciones cuyas temáticas principales eran la didáctica y la divulgación, dada su preocupación por elevar el bajo nivel de matemáticas de la población española de la época. Estableció además relaciones con matemáticos europeos para introducir en España las matemáticas más recientes de la época, como la teoría de conjuntos de Cantor y la integral de Lebesgue.

Licenciado en Filosofía y Letras, y en Ciencias Exactas, poseía los títulos de perito, maestro superior y logró también la plaza de Catedrático de Geometría Analítica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza.

 

Zoel García de Galdeano

 

 

5.- Julio Rey Pastor

 

Nacido en Logroño en 1888 y fallecido en 1962 en Buenos Aires, Rey Pastor fue uno de los matemáticos españoles más influyentes de su época.  Tras suspender el examen de ingreso en la Academia Militar, estudió Ciencias Exactas en la Universidad de Zaragoza, donde fue discípulo de García Galdeano. En 1908 consiguió el premio extraordinario de la licenciatura y al año siguiente la misma calificación para su tesis doctoral.

Tras dedicarse a la investigación histórica de las matemáticas, viajó pensionado a Gotinga (Alemania) para trabajar junto a Felix Klein, con quien investigó los fundamentos de la geometría proyectiva superior y a través de cuyos trabajos introdujo en España las ideas del conocido programa de Erlangen de Klein.

En Madrid fundó el Laboratorio y Seminario Matemático, dependiente de la junta para la Ampliación de Estudios de la Universidad de Madrid, e ingresó en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en 1920. Un año después se trasladó de modo definitivo a Argentina, donde creó el Seminario Matemático Argentino, la Unión Matemática Argentina y la cátedra de Epistemología e historia de las Ciencias, y donde obtuvo un puesto en la Universidad de Buenos Aires. En 1954 ingresó también en la Real Academia Española. Como curiosidad, un año antes, la British Astronomical Society propuso dar su nombre a un cráter de la Luna.

 

Julio Rey Pastor

 

6.- María Carmen Martínez Sancho

 

Nacida en 1901 en Toledo, María del Carmen Martínez Sancho tiene el honor de ser la primera mujer española en lograr un doctorado en Matemáticas y una cátedra de instituto en esa misma disciplina, además de ser la primera mujer pensionada por la Junta de Ampliación de Estudios (JAE) en la Universidad de Berlín, a fin de profundizar en sus investigaciones matemáticas.

Formada en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid, tuvo entre sus profesores a otro de los grandes matemáticos españoles, Julio Rey Pastor, quien la animó a incorporarse a las actividades del Laboratorio y Seminario Matemático, dependiente de la JAE, de gran importancia en la profesionalización e internacionalización de los matemáticos españoles de la época. A través de sus tesis, sobre los espacios normales de Bianchi, obtuvo su título de doctora en 1928, año en que también fue nombrada catedrática numeraria de Matemáticas del Instituto de Ferrol. También fue elegida vocal de la junta directiva de la Sociedad Matemática Española y miembro del comité de redacción de la Revista Matemática Hispano-Americana.

De vuelta de Alemania, donde estuvo 18 meses gracias a la pensión de la JAE, se incorporó como catedrática a diferentes institutos de Sevilla. Posteriormente consiguió una plaza en la Universidad de Sevilla, donde impartió clases hasta 1958. Se jubiló siendo catedrática de instituto y regresó a Madrid, donde dio clases en un instituto de Vallecas, prestando especial atención a las alumnas de condición social baja, como ya había hecho en Sevilla años atrás.

 

María Carmen Martínez Sancho

 

7.- Luis Santaló

 

Nacido  en Gerona en 1911, inició sus estudios en Ingeniería de Caminos en la Universidad de Madrid, si bien tras el curso introductorio en Matemáticas de esa carrera, decidió volcarse en esa ciencia, cuya licenciatura obtuvo en 1934. Santaló trabajó después como profesor interino en un instituto secundario y como profesor auxiliar en la Universidad. Influenciado por Julio Rey Pastor, solicitó una beca para doctorarse en la Universidad de Hamburgo. Allí escribió su tesis, bajo la dirección de Wilhelm Blaschke, quien estaba iniciando el desarrollo de la geometría integral.

Tras el estallido de la guerra civil española y su apoyo al bando republicano, pidió asilo en Francia, de cuyos campos de concentración escapó gracias a la ayuda de un colega matemático, y tras su estancia en Lisboa, se exilió en Argentina. Allí desarrolló una fecunda labor en el campo de las matemáticas en la Universidad, además de publicar más de cien trabajos de investigación fundamental y de divulgación, y varios libros, especialmente sobre geometría integral, de la cual se le considera uno de sus fundadores.

Entre sus títulos honoríficos se encuentra el de profesor emérito de la Universidad de Buenos Aires, el Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1983 o la Cruz de Sant Jordi de la Generalitat de Cataluña en 1994.

 

Luis Santaló

 

 

8.- María Wonenburger

 

María Josefa Wonenburger Planells nació en Oleiros (A Coruña) en 1927 y estudió Matemáticas en la Universidad Central de Madrid. Gracias a una beca Fullbright, viajó a EEUU en 1953, donde realizó su tesis doctoral en la Universidad de Yale supervisada por el algebrista Nathan Jacobson. Por falta de financiación, tuvo que regresar a España, donde no le convalidaron el título de doctora que había logrado en EEUU. Tuvo que volver a realizar una nueva tesis doctoral, pero, de nuevo, y debido a problemas administrativos, tampoco logró su merecido título de doctora.

Regresó a América, primero a Canadá –donde consiguió un contrato de profesora en la Universidad de Toronto- y más tarde a Indiana, en EEUU, donde se hizo un hueco en los círculos matemáticos de la época y dirigió varias tesis doctorales. En 1983, sin embargo, su madre enfermó y María Josefa no dudó en dejarlo todo para regresar a España y cuidar de ella. Ahí terminó su brillante carrera científica.

Entre otros reconocimientos, María Josefa fue nombrada socia de honor de la Real Sociedad Matemática Española en 2007 y doctora honoris causa por al Universidade da Coruña en 2010, además de la creación por parte de la Xunta de Galicia del Premio María Josefa Wonenburger Planells para reconocer a las mujeres gallegas destacadas en la ciencia y la tecnología.

 

María Wonenburger. Foto: Carlos Pardellas

 

9.- Marina Logares Jiménez

 

Nacida en Madrid en 1976, Marina Logares es doctora en Matemáticas, activista LGTB y docente en el Departamento de Álgebra, Geometría y Topología en la Universidad Complutense de Madrid.

Doctorada por la Universidad Autónoma de Madrid, ha trabajado como investigadora y docente en centros tanto españoles como internacionales: Bonn (Alemania), Oporto (Portugal), la Universidad de Oxford o la Universidad de Plymouth, ambas en Reino Unido. Su conexión internacional también se refleja en su colaboración con personal investigador de Matemáticas y Física tanto en Europa –con la Universidad de Edimburgo- como fuera de Europa –con el Instituto Tata de Investigación Fundamental de Mumbai (India).

Forma parte, de hecho, del proyecto indo-europeo fundado por el programa IRSES Marie Curie con representantes del ICMAT (Instituto de Ciencias Matemáticas, del CSIC con la UAM, la UC3M y la UCM) y de las Universidades de Aarhus, Oxford y Pierre y Marie Curie (París), y del Instituto de Investigación TIFR (Mumbai), CMI (Chennai), IISc (Bangalore). También ha formado parte de la Sociedad Matemática de Londres, del grupo de matemáticas puras del Centro de Ciencias Matemáticas de la Universidad de Plymouth y del grupo de Big Data de esta misma universidad.

Sus áreas de investigación se centran en la geometría algebraica y compleja y en la física matemática. En concreto, estudia la geometría y topología de lso espacios de moduli que surgen en la física matemática; en particular, trabaja en el espacio de moduli de fibrados de Higgs, un conjunto de ecuaciones conectado con la teoría de cuerdas.

A su labor investigadora se suma la de activista, dada su lucha por los derechos del colectivo LGTB y su inclusión en la ciencia. Defiende especialmente la necesidad de tener referentes de mujeres matemáticas y de lesbianas en la ciencia.

 

Marina Logares. Foto: UCM

 

10.- Francisco Gancedo

 

Nacido en Sevilla en 1980, y actualmente profesor asociado en el departamento de Análisis Matemático de la Universidad de Sevilla, adonde ha llegado tras ser profesor en la Universidad de Chicago, investiga el análisis matemático de la formación y propagación de singularidades en fluidos, campo vinculado a las ecuaciones Navier-Stokes, uno de los llamados “problemas del milenio”.

Además de ser distinguido por la Real Sociedad Matemática Española y la Real Academia Sevilla de Ciencias, su trabajo le hizo merecedor, en 2015, de una ayuda de un millón de euros del Starting Grant, el programa del European Research Council (ERC) destinado a la puesta en marcha de grupos de investigación.

Gancedo, además, ha conseguido junto a Eduardo García-Juárez –joven matemático estudiante de doctorado en la Universidad hispalense- resolver un problema matemático abierto desde el año 1996 sobre la evolución de dos fluidos en el tiempo, demostrando que dos fluidos de distinta densidad que se mueven no generaban singularidades. Un avance más en uno de los “problemas del milenio” y que, en su aplicación práctica, permite predecir movimientos de frentes, olas o tornados y cómo se comportan en medios porosos, para así conocer los riesgos de construcciones en terrenos afectados por fallas o volcanes.

 

Francisco Gancedo. Foto: US